- Julie Peters se siente orgullosa porque las ventas de sus clientes en el 2005 llegaron a 8.8 millones de dólares, lo que equivale a recuperar unos cuatro dólares por cada dólar gastado por TechnoServe, un resultado que considera exitoso
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Hablar con Julie Peters, directora del organismo TechnoServe, es interesante pues en su rostro se refleja el entusiasmo que nace de los logros que han venido cosechando desde su cargo de directora para Nicaragua.
Pese a los muchos años de estar en Latinoamérica tiene un marcado acento estadounidense, pero eso no le impide gozar día a día su relación constante con los productores que atiende.
¿Cómo nace TechnoServe?
TechnoServe fue fundado en 1968 por la iniciativa de un señor llamado Edward Bullard, un ingeniero proveniente de una familia con dinero en el estado de Connecticut, Estados Unidos. Él quería contribuir con el mundo quiso ir a Ghana, África. Se fue por dos años. Estando allá quedó impresionado de la forma cómo la gente trabajaba y no avanzaba. Le impactó tanto que decidió regresar a Estados Unidos y fundó TechnoServe con el concepto inicial de llevar tecnología empresarial para la pobreza rural.
El concepto inicial era que al mundo le hacía falta un poco más de tecnología y ser más productivos, pero muy rápidamente se dio cuenta que no era tanto tecnología lo que le faltaba sino que era más visión empresarial, la capacidad de administrar los recursos, ver hacia el mercado, ver hacia qué se puede producir para mejorar los ingresos y vender mejor, aprovechar mejor los recursos que tenían.
Esa era una visión diferente de las organizaciones no gubernamentales (ONG) de la época…
En ese entonces andaba un poco a la vanguardia, porque ONG y empresas andaban en dos, un dos diferente. Hoy en día está cambiando un poco más el asunto y muchos hablan de empresas, negocios pero en ese entonces era el único que hablaba de empresas y bases comunitarias con un enfoque de enlazar comunidades pobres con grupos empresariales.
Hay una línea delgada entre este concepto y lo que ofrecen las ONG en cuanto a dar asistencia de bajo costo. ¿Cómo se diferencian los servicios que ofrecen con estas organizaciones?
En primer lugar una de las cosas que nos diferencia es el enfoque, pretendemos que la empresa sea sostenible. Hay muchos grupos que entran a apoyar a los productores pero no son facilitadores sino que entran a ejecutar, a hacer las cosas con la gente. De forma que mientras están estos organismos presentes las cosas funcionan y marchan bien, pero al momento que se retiran todo se cae porque realmente la gente no ha sido capacitada para hacer las cosas por ellos mismos. En este sentido TechnoServe ha entrado siempre con ese enfoque porque estamos limitados para estar apoyando y transfiriendo conocimientos, tecnologías, capacidades administrativas, contables, para que las empresas puedan seguir mucho más allá de nuestra presencia.
¿Desde cuándo están en Nicaragua?
TechnoServe llegó inicialmente en 1976, era uno de los primeros países donde comenzamos a trabajar en América Latina. Estuvimos aquí hasta 1984 cuando ya, como todos sabemos, las condiciones del país no eran apropiadas para promover un enfoque empresarial y nos retiramos. Pero tuvimos la suerte de poder llevarnos parte del personal a otros programas de la región. Hubo gente que se fue de aquí a Costa Rica, a Guatemala y uno que tuvo mucho impacto en Perú.
¿Cuándo regresan a Nicaragua?
Regresó en 1991 y entramos en una de las regiones más difíciles en ese momento como Jinotega, Matagalpa, Las Segovias en Quilalí. Bajo el liderazgo del ex director, Augusto Zelaya, que es del norte del país.
¿Cómo se financia TechnoServe?
Como ONG norteamericana, un poco más de la mitad del financiamiento viene del gobierno estadounidense, sea por el Departamento de Agricultura (USDA), la AID u otras ventanillas que tiene el Gobierno. Pero también hemos hecho un gran esfuerzo para diversificarnos y no ser dependientes de lo gobiernos sino que tenemos donantes privados, gente de dinero en Estados Unidos, Europa y la mayoría son empresarios convencidos que la metodología que propone TechnoServe es la más adecuada para lograr un crecimiento y desarrollo sostenible.
¿En cuántos países tienen presencia?
Unos 14 ahora. En América Latina estamos en Perú, Guatemala, Honduras, Costa Rica, El Salvador, estamos entrando en Brasil, África, tenemos 7 países y estamos en Polonia, el único país en Europa.
¿Cuál ha sido la parte más difícil del trabajo de TechnoServe en Nicaragua?
Es difícil decirlo, porque si no es un problema es otro. Tal vez uno de ellos es tener un poco de paciencia, en el sentido de que las cosas marchan a su paso y que si el día de hoy hay un problema que tal vez mañana se puede solucionar. Y si no se puede por un lado pues hay que buscar una salida por otro camino.
¿Producción, comercialización… cómo generar una visión más empresarial en pequeños productores que tradicionalmente han trabajado la tierra sin mucha tecnología?
Si vamos a comenzar con gente que no tiene experiencia empresarial y no tiene una educación formal, tal vez uno de los puntos más difíciles es lograr entender que ese no es un proceso rápido, que se va a llevar años y que desde ya hay que ir formando esta visión empresarial. Allí sí tenemos resultados excelentes. Pero también allí es donde hemos analizado con los donantes, quienes buscan resultados a corto plazo y nuestro enfoque más a mediano plazo, no es una cosa que se hace tan rápido.
¿Pero cómo logran entonces convencer a los donantes y a la vez mantenerse en esa lógica de más largo plazo?
Uno de los aspectos innovadores para tratar de acortar ese camino es impulsar la competencia de planes de negocios Idea tu Empresa, que está por lanzarse este año. El concepto es buscar emprendedores, gente que ya tiene una idea un concepto de negocios y darles las herramientas, la capacitación. A los ganadores de la competencia se les da diez mil dólares, un capital semilla para poner en marcha su empresa.
¿Trabajan solo con el agro o apoyan empresas urbanas?
En Nicaragua estamos en tres sectores, además del certamen Planes de Negocios. Los tres son: café, principalmente café especial, lácteos, producción de leche, quesos y hortalizas. La competencia de planes de negocios tiene tres sectores que son turismo, manufactura y agroindustria. De hecho turismo y manufactura no son necesariamente de áreas rurales, pueden ser más urbanas. En otros países como Mozambique comenzamos con turismo.
¿Con cuántos productores trabajan actualmente en el país?
Estamos trabajando con unos 2,500 productores a nivel nacional. No estamos en las regiones del Caribe y no somos fuertes en Managua. Pero tenemos presencia en Jinotega y Matagalpa. En Nueva Guinea (Atlántico Sur) apoyamos la producción de tubérculos, en Rivas las producción platanera, en León trabajamos con productores de calabacín y okra, para el mercado de exportación en Boaco, Chontales, lácteos, igual que en Matiguás, Río Blanco.
¿Con cuántos técnicos cuentan para desarrollar este trabajo?
El programa suma unas ochenta personas, desde la afanadora y personal administrativo. De ellos pueden haber unos 65 técnicos y contamos con un presupuesto que anda por los dos millones de dólares.
Muchos han cuestionado el DR-Cafta porque consideran que sacará del juego a miles de productores. ¿Cómo ven el tratado desde la óptica de TechnoServe?
Con o sin DR-Cafta lo que va a pasar aquí o en otro país es que hay que buscar la competitividad. Si no estás competitivos en el mercado tarde o temprano vendrá otro que puede vender más barato o más eficiente y te saca de juego.
Ese es el temor que tenemos y estamos aquí para que el productor en Nicaragua no deje de aprovechar esas oportunidades que representa el comercio internacional de producir para los otros países del mundo.
Sabemos que en Estados Unidos la mano de obra para actividades agrícolas es cara, hay escasez de agua, hay tierra que se está utilizando más para zonas urbanas y no para fincas productivas y esas son oportunidades que Nicaragua debe aprovechar, pero hay que manejar al ciento por ciento todo lo que tienen que ver con inocuidad de alimentos, con agroquímicos, con buena prácticas agrícolas y manufactura y allí es donde estamos nosotros apoyando.