- Así es conocida la imagen de San Benito de Palermo
Corresponsal/León
Desde las primeras horas de la mañana de ayer, los devotos de San Benito de Palermo se hicieron presente a la Iglesia San Francisco para orarle a la imagen o pagar por un favor recibido al conocido también como Santo Negro.
A San Benito de Palermo algunos devotos suelen decirle también el “Negrito Milagroso”, porque se dice que en vida la piel de este santo era de color. A su imagen le atribuyen numerosos milagros, la cual es parte ya de la cultura tradicional religiosa de los leoneses.
Doña Ángela Ballesteros es una de las fieles devotas de este Santo. Ella es originaria de León, pero desde hace 10 años se fue a vivir a Chichigalpa, en Chinandega. Cada Lunes Santo viaja los 25 kilómetros que dividen esta localidad con León para acompañar a San Benito de Palermo. “Siempre lo invoco a él, me ayuda en todos mis problemas”, comenta doña Ángela, quien a sus 73 años continúa creyendo en el poder milagroso del Santo Negro.
Chicha por milagros
En esta celebración también es costumbre que los feligreses regalen chicha en nombre del Santo. “Regáleme chicha en nombre de San Benito”, exclaman los niños y grandes durante la repartición.
Desde las primeras horas de la mañana la feligresía se hace presente a la puerta principal de San Francisco con los baldes de chicha, otros la repartieron desde la puerta de su casa como una de las formas en que sus creyentes le pagan los milagros.
“Vestidos de luz”
Vestirse de blanco, para simular la “luz”, también forma parte de la tradición. Una cotona larga blanca con un pañuelo blanco en la cabeza y una cinta negra a la cintura, constituyen el “traje de luz”. En la iglesia y durante la procesión es común ver a niños, jóvenes y adultos con esta vestimenta, aunque otros prefieren barrer el templo.
Karen Andrea Romero Hernández es una pequeña de 3 años, originaria de Managua, quien desde su primer añito de nacida visita al Santo Negro con su “traje de luz” y una escobita en su mano para agradecer por su vida.
Su abuelita materna, Cony Juárez, rogó a San Benito por la vida de la pequeña porque durante el embarazo la madre de la niña presentó algunas complicaciones.