(LA PRENSA/b. picado)

“Los medios quieren destruirme”

Omar Cabezas luce extraño en el cargo de Procurador de Derechos Humanos. En su currículo se registran acusaciones por crímenes de lesa humanidad, pleitos familiares, corrupción en la gestión de su cargo y hasta haberle disparado a unos cobradores de la empresa de energía. Él atribuye toda su mala imagen a los medios de comunicación. […]

  • Omar Cabezas luce extraño en el cargo de Procurador de Derechos Humanos. En su currículo se registran acusaciones por crímenes de lesa humanidad, pleitos familiares, corrupción en la gestión de su cargo y hasta haberle disparado a unos cobradores de la empresa de energía. Él atribuye toda su mala imagen a los medios de comunicación.

Durante la década de los setenta Omar Cabezas Lacayo era un guerrillero que luchaba para derrocar a una dictadura de Somoza. Luego fue miembro de la Dirección General de Seguridad del Estado en el gobierno sandinista, desde donde se le acusa de dar la orden de matar a miles de miskitos que supuestamente se oponían a la revolución sandinista en la Costa Atlántica. Actualmente es el defensor oficial de los derechos humanos en Nicaragua, a pesar que en el Informe de País sobre los Derechos Humanos del 2005 se le acusa de haber cometido genocidio y crímenes de lesa humanidad.

Además de esas contradicciones, Cabezas enfrenta la peor crisis en sus 55 años de vida, tal como él mismo dijo. Esta “crisis” no la ha provocado tanto la oposición que mostraron otros organismos de derechos humanos a su nombramiento como Procurador, hace un año y tres meses, por ser producto del pacto liberosandinista, sino la divulgación en los medios de comunicación de sus despilfarros económicos: aumentos salariales a funcionarios “mimados” y el pago superior a los 50 mil córdobas de sus vacaciones del 2005, mismos que según dijo regresará en cuotas “para dar el ejemplo”.

La accidentada gestión de Cabezas Lacayo también provocó la protesta de ex bananeros afectados por el Nemagón, quienes en octubre pasado se tomaron las instalaciones de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH). Hubo más. Diversos movimientos de mujeres denunciaron “arbitrariedades” en la elección de la Procuradora Especial de la Mujer.

Pese a todos esos problemas, el Procurador de Derechos Humanos considera como “muy buena” su gestión, a pesar de que el ambiente durante la entrevista fue muy tenso y se mostró defensivo todo el tiempo, tanto así que se hizo acompañar del administrador financiero y dos miembros del equipo de Relaciones Públicas de esa institución. Uno de ellos encargado de filmar toda la entrevista, y otra encargada de tomar apuntes de las preguntas y respuestas.

Procurador, ¿qué ha quedado del guerrillero que luchó en las montañas en los años setenta?

A mí me ha quedado un carácter con el que es difícil doblegarme. A mí me pueden humillar, pero no hacer que yo me humille. Sólo muerto me pueden doblegar. Y eso me ha servido para soportar las vicisitudes, como la demolida que me ha pegado un medio de comunicación. Imaginate es una saña porque me acusan de haberme subido el salario, y yo sólo me pagué mis vacaciones como lo hicieron los procuradores anteriores, y como es mi derecho. Y aún así lo devuelvo, y siguen contra mí.

Pero si es su derecho, como usted dice, ¿por qué se va a privar de ese derecho?

Lo hice porque yo en mi vida nunca he estado en un acto de corrupción.

¿Entonces el pago de las vacaciones fue un acto de corrupción?

No, pero para que no quedara ningún resquicio de duda, yo preferí devolver esa plata, para dar el ejemplo.

Si va a devolver ese dinero, para que no lo acusen de corrupto, ¿por qué no lo devolvió antes de que saliera en los medios? ¿Acaso en el escándalo está el pecado?

No lo devolví antes porque lo creía correcto. No es ilegal. Además, el escándalo lo hizo El Nuevo Diario que inventó que era salario, luego se les cae que no era salario y fueron incapaces de aclarar eso. Los directivos de El Nuevo Diario quisieron chantajearme para que yo hiciera que dos de mis funcionarios retiraran la demanda en contra de dos de sus periodistas, uno de ellos fue el que escribió la nota, y como no lo hice, ellos me atacan. Y lo devuelvo ese mismo día, previendo que me querían perjudicar

¿Entonces usted ya devolvió esos 55 mil córdobas?

No, yo me comprometí. Yo voy a devolverlo por cuotas, si no tengo reales. Yo he dicho, a mí me pueden acusar de todo menos de corrupto.

Pero su propio hermano, Danilo Cabezas, lo acusó hace algunos años de haber usado su puesto como diputado para adueñarse de 25 vacas y dos toros para su finca en León. Eso es corrupción.

Eso es un pleito familiar…

Hubo una querella en los juzgados.

Ese es un problema de familia, yo no quisiera… bueno es un pleito familiar y no conmigo, si no que (el hermano) tuvo problemas con toda la familia.

Le menciono el tema porque usted dice que no lo pueden acusar de corrupto, y su propio hermano lo hizo.

En todo caso a mí me pueden acusar de tener problemas familiares. Pero esa es otra historia, y yo te diría ahí no nos metamos.

Pero la acusación se la hicieron porque usted supuestamente se valió de su puesto como diputado para beneficiarse.

Eso es lo que él dice, pero no pudo demostrar nada en los tribunales.

También hay otras acusaciones en su contra. Por ejemplo, en una ocasión usted le disparó a funcionarios de Enel que le iban a suspender el servicio eléctrico en su casa en León por robo de energía o falta de pago.

Yo les ponché las llantas. Y lo volvería a hacer. Es que ellos me estaban poniendo en mi casa como siete recibos como por siete mil córdobas cada uno, y era una casa de habitación. Yo no iba a pagar esa arbitrariedad.

¿Usted cree, sobre todo ahora en su puesto de Procurador de Derechos Humanos, que fue una buena forma de defender sus derechos?

Es mejor evitar eso. Pero yo lo volvería a hacer, que no te quepa la duda.

Pero esa postura es un poco radical. Y por esa actitud varios organismos de Derechos Humanos han mostrado su desacuerdo con su nombramiento como Procurador.

El que me critique por eso es hipocresía. Además esos que me atacan son los que andan apoyando la candidatura de Herty Lewites, y tienen razones partidistas

¿Eso significa que la política se está tomando a la Procuraduría de Derechos Humanos?

Lo que pasa es que ellos, los que me critican, querían ser ellos los electos para este puesto. Además me atacan porque algunos incluso son candidatos del partido de Lewites, y los fundadores de El Nuevo Diario, que también me atacan, son los fundadores del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

¿Entonces usted cree que atacan a la institución por razones partidarias?

Sí.

También hay organismos de Derechos Humanos que están en contra de su gestión. En el Informe de País del 2005 y la Comisión Permanente de Derechos Humanos hay acusaciones en su contra por delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad por la muerte de miles de miskitos en la llamada “Navidad roja”.

Son patrañas, me quieren joder. Y por qué no dicen que yo fundé Los Pipitos (empieza a alterarse, alza la voz y se mueve inquieto en la silla). Y que luché por sus derechos. Lo que pasa es que quieren hacerme daño porque no me doblego.

¿Las acusaciones de genocidio y crímenes de lesa humanidad son falsas?

Son patrañas, traeme una de esas víctimas.

Están muertos…

Pero que me traigan al papa, a la mama, al tío…

Un grupo de miskitos ya hizo la denuncia ante la CPDH.

Quiero que sepás que yo creo en una nueva sociedad de hombres. Eso es mentira. Y vos querés hablar sólo de tus puntos. Pongamos las reglas: si sólo vamos a hablar de lo que querés no hacemos la entrevista (acalorado y alzando la vos).

La idea es que hablemos de usted como funcionario público.

Sí, pero es que los medios quieren destruirme.

Dice esto por las publicaciones de hechos que nunca habían ocurrido en la PDDH. Por ejemplo, los afectados por el Nemagón se tomaron las instalaciones, y decenas de mujeres protestaron por la forma “anómala” en que fue electa la actual Procuradora de la Mujer…

¿Y qué tiene eso de malo?

Que también sectores de la población están en contra de su gestión.

Pero en todo el mundo pasa eso. Es que un Procurador de Derechos Humanos es como un juez. Además, en el caso de la protesta de los afectados por el Nemagón todo fue porque su líder Victorino Espinales es militante del MRS, y en esa ocasión llamé a los antimotines porque armaron un escándalo aquí. Ellos tienen que saber que aquí ya hay Procurador de Derechos Humanos.

¿Eso fue lo mismo que les dijo a los procuradores especiales? Porque cuando renunciaron los tres dijeron sentirse presionados por usted. ¿Les pidió la renuncia?

Yo sólo le pedí la renuncia a Norman Bent, porque su gestión era muy criticada en un estudio sobre derechos humanos. Los otros se fueron porque quisieron, yo sólo ordené esto, porque en la PDDH había muchas contradicciones.

¿Y qué tanto afectó que ese personal calificado se fuera? ¿Cómo cataloga su período de gestión sin ellos?

Duplicamos la cantidad de resoluciones, inventamos las fiscalizaciones y la procuraduría itinerante, y fiscalizamos las elecciones y tenemos un plan de desarrollo institucional.

¿Entonces ha sido un buen año?

Yo pienso que sí, que ha sido un buen año. A pesar de que me siento destrozado por todas las acusaciones.

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