Los casos de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), conocida como el “mal de las vacas locas”, disminuyeron en el mundo entero, informó la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“Se ha registrado una disminución del 50 por ciento anual durante los últimos tres años”, indicó.
“Se trata de una noticia esperanzadora en medio del caos provocado por el virus de la gripe aviaria”, comentó la entidad.
Según los datos de la entidad, hubo un notable retroceso en el número de animales muertos a causa de la EEB, pasando de 1,646 en 2003 a 474 en 2005.
“Las personas fallecidas debido a la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, considerada la forma humana de la EEB, fueron tan sólo cinco en 2005 y todas las muertes se registraron en el Reino Unido, el país más afectado por la enfermedad, en donde se registraron 9 muertes en 2004 y 18 en 2003”, subrayó la FAO.
“Es evidente que la EEB está retrocediendo y que las medidas introducidas para detener la enfermedad son efectivas”, comentó Andrew Speedy, experto de la organización en producción animal.
“Un enfoque científico es necesario para detectar y eliminar la enfermedad, y para garantizar que se erradique en los países afectados sin que se propague hacia aquellos que todavía no fueron alcanzados”, aseguró la FAO.