- Comercialización de plantitas de varias especies de vegetales se ha convertido en fuente de ingresos
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Un colectivo de mujeres campesinas de la comunidad de Kilaka, a 53 kilómetros de El Viejo, viven de la venta de plántulas de hortalizas como el chiltoma, el tomate, sandía calabaza y pepino.
El grupo forma parte de un conjunto de productoras de los municipios de Chinandega, El Viejo y Puerto Morazán, que trabajan en los programas comunitarios de extensión y nutrición (Proceni), que auspicia el organismo Save the children, de Estados Unidos.
Enetdania Orellana, una de las cooperadas, asegura que la actividad económica de la venta de plántulas es exitosa porque ha superado los niveles de vida.
“Vivíamos sólo de los oficios de la casa, pero nuestras vidas cambiaron con el trabajo porque hemos hecho inversiones, adquirido insumos para atender el vivero que deja unas 48,660 plantas en un período de 22 días”, detalló.
Dependiendo de la demanda de los productores de la zona donde ellas comercializan las plantas, es que ellas mueven las más de 300 bandejas de plántulas.
Orellana asegura que por cada planta de tomate que tiene un precio de 1.80 córdobas, que es el vegetal que más se mueve, le deja doce por ciento de ganancia neta.
Las ventas realizadas en el año 2005 es de 11,208 plántulas
Save the children ha invertido al menos 13 millones de dólares en rubros de seguridad alimentaria en 105 comunidades de Occidente.
LES DAN CRÉDITO
La municipalidad de Somotillo es la única Alcaldía en del departamento que creó un banco de crédito, donde el 90 por ciento de los beneficiarios son mujeres, Los montos no sólo están destinados para comercio, sino para producción y ganadería.
El alcalde Agresio Osejo, refirió que la municipalidad abrió una oficina de crédito destinados al sector mujer.
“Solamente en esa semana hemos asignados al menos 50 créditos que individualmente oscilan entre dos mil y tres mil córdobas para que las mujeres vendan agua helada, güirilas o tortillas”, explicó.
Osejo dijo que está por inaugurarse un complejo de 18 viviendas para entregarse en la tercera semana de marzo, cuyas beneficiarias van a hacer jefas de familias. El costo de cada casa es de cuatro mil dólares.
EL DONANTE
Jazmina Padilla, en representación del organismo Save the children, indicó que este foro con mujeres rurales tiene como objetivo hacer ver al grupo de microempresas de Chinandega que se han fortalecido en el campo.
“Somos un proyecto de seguridad alimentaría. Las 50 mujeres invitadas están haciendo alguna actividad económica, también promueven la conservación de suelos y el desarrollo comunal”, indicó.