La ex primera dama de Honduras, Aguas Ocaña, conversa con los niños y sus padres en las instalaciones de la escuela de equinoterapia. (La Prensa/Cortesía)

Aguas Ocaña interesada en la equinoterapia

Visita proyectos de la Fundación Coen en Chinandega [doap_box title=»Side bar» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] [/doap_box] CORRESPONSAL/CHINANDEGA La presidenta de la Fundación Al-andaluz, Aguas Ocaña Navarro, visitó Chinandega para conocer los proyectos de equinoterapia y albergue para niños con capacidades diferentes, que dirige la Fundación Coen. Acompañada del señor Piero Coen Montealegre, la visitante mostró interés por […]

  • Visita proyectos de la Fundación Coen en Chinandega
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CORRESPONSAL/CHINANDEGA

La presidenta de la Fundación Al-andaluz, Aguas Ocaña Navarro, visitó Chinandega para conocer los proyectos de equinoterapia y albergue para niños con capacidades diferentes, que dirige la Fundación Coen.

Acompañada del señor Piero Coen Montealegre, la visitante mostró interés por el tratamiento que reciben 53 niños con problemas de síndrome de Down, parálisis cerebral o autismo, que diariamente reciben este tipo de terapia.

“Estoy impresionada. De mis nueve hijos, todos adoptados, tengo dos nicaragüenses, uno de ellos con parálisis cerebral que deseo que reciba esta atención”, dijo la ex Primera Dama hondureña.

Al comentar sobre sus actividades, dijo que en Honduras se trabaja en una fundación similar a la que se inaugurará en abril, aquí en Nicaragua, y la que destinará sus esfuerzos en crear empleos para los padres con niños con discapacidades y un albergue para adultos en situación de riesgos.

Estos proyectos contarán con el auspicio de la comunidad autónoma de Andalucía, España, que desembolsarán anualmente al menos 250 mil dólares.

Efectos benéficos

Mikol José Berríos Porras, de 4 años, se mostró receptivo a la visita de Aguas Ocaña, al proyecto de equinoterapia, ubicado sobre la carretera al Puerto de Corinto. Este menor, originario del reparto La Florida, tuvo una complicación pulmonar que le dejó como secuela una parálisis cerebral.

“Tenemos ocho meses de estar en terapia. Con los paseos a caballo logró sentarse, mencionar mi nombre, mantener sus manos estables y está más sociable”, dijo su madre Chepita Berríos, quien todos los lunes y viernes lleva a su hijito a la rehabilitación por espacio de dos horas.

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