CORRESPONSAL /MATAGALPA
Con altas botas y el rojo sin mancha más el kaki de los liberales, Francisco Xavier Aguirre Sacasa llegó este domingo a Sébaco, Matagalpa, convencido de que será el próximo Presidente de Nicaragua. Cabalgó desde antes de llegar al puente sobre el Río Grande hasta un local en la ruta hacia San Isidro y luego hizo varias promesas.
El ex canciller consideró que de todos los precandidatos presidenciales del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), al cual pertenece, sólo él cuenta con el respaldo de los convencionales y las bases de esa agrupación política.
“Hay siete u ocho precandidatos del Partido Liberal Constitucionalista, y todos ellos andan trabajando (persuadiendo) a los convencionales, pero el único que está teniendo este tipo de respaldo popular se llama Francisco Javier Aguirre”, añadió el precandidato, después del acto en el que participaron convencionales y militantes del PLC procedentes de distintos puntos del departamento de Matagalpa.
Le llaman “la mera tajona”
Aguirre, a quien sus seguidores llaman “la mera tajona” del PLC, rechazó que el ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo esté respaldando a alguno de los precandidatos presidenciales de ese partido.
“No creo que nadie tenga el respaldo del doctor Alemán. Arnoldo ha dicho que él va a ser totalmente objetivo en esto, que no va a meterse en esto (…) si el dedazo no funcionó una vez, te aseguro que no lo vamos a volver a ver”, dijo Aguirre.
Durante el acto, al que asistió acompañado por su esposa María de Aguirre, el precandidato liberal dijo que si llega a la Presidencia “tengo el compromiso de darle a Nicaragua un Gobierno ágil, eficiente, austero y genuinamente liberal”.
Además indicó que gobernaría con “cero tolerancia a la corrupción” y hasta prometió que “vamos a bajar los impuestos en Nicaragua, porque yo creo que el mejor impuesto es aquél que no se le impone a un pueblo”.
“Es mucho mejor dejarles a ustedes en sus bolsillos el dinero que ustedes se han ganado con el sudor de su frente, en lugar de pasarlo a un Gobierno. La tasa quedará con ustedes y no pasará a pagar megasalarios, teléfonos celulares, bonos de gasolina y aire acondicionado para oficinas de funcionarios en Managua”, prometió Aguirre.
Indicó que un posible Gobierno bajo su presidencia tendría “sensibilidad social” y que “toda Nicaragua prosperará”.
Añadió que priorizaría la rehabilitación de carreteras y caminos de penetración en las zonas productivas y hasta prometió que facilitaría el acceso de los sectores productivos al crédito bancario.
“Uno de los escándalos más grandes que hay en nuestro país es que en el momento actual sólo el 15 por ciento del crédito bancario está destinado hacia el campo, y hace siete años era más del 50 por ciento”, advirtió.
En su discurso, Aguirre también se refirió a partidos adversarios señalando que los conservadores “se han convertido en una fuerza insignificante”.
Advirtió que “el pueblo sabe que el Frente siembra el odio y cosecha la pobreza, por eso el pueblo de Nicaragua jamás permitirá que vuelva el Frente al poder. Por eso, con el trabajo inmenso de todos ustedes (liberales) será derrotado”.