LIMA. — A menos de un mes de las elecciones generales, las encuestas ubican como “indecisos” a una cuarta parte de los peruanos que deberán elegir entre veintiún candidatos, un nuevo Presidente para los próximos cinco años.
El domingo 9 de abril, en cumplimiento de las normas democráticas restauradas tras la caída de Alberto Fujimori, aproximadamente quince millones de peruanos también elegirán entre tres mil postulantes, los 120 miembros del Congreso legislativo (unicameral).
Si ninguno de los candidatos a titular del Ejecutivo obtiene la mitad más uno de los votos válidos emitidos, habrá una segunda vuelta en un plazo de 4 a 5 semanas. Se asegura que habrá balotaje y que los únicos con posibilidades de llegar son Lourdes Flores Nano, de Unidad Nacional (centroderecha), el ex presidente Alan García, del APRA ( socialdemócrata), y Ollanta Humala Tasso, de la Unión por el Perú, militar retirado que intentó un golpe contra Fujimori y a quien se le califica como neopopulista o progresista, y se le emparenta políticamente con Hugo Chávez y Evo Morales.
Flores encabeza las encuestas con un 25% de la opinión —más o menos igualada con los indecisos— y le sigue Humala con casi el 20 %.
El alto nivel de los que aún no saben a quién votarán, o no lo quieren decir, da lugar a variadas especulaciones y pronósticos que van desde que Flores en el “mano a mano” arrasa con el que sea, a que otra vez, como en la elección pasada, llega tercera. Hay quienes sostienen que los muestreos no reflejan el porcentaje real de simpatizantes de Humala, porque muchos ocultan esa condición debido a los duros ataques que se hacen al candidato de la Unión a quien se le acusa de estar con el narcotráfico, de golpista, y hasta de asesinatos.
La contracara es que a Humala muchos peruanos lo ven como la única alternativa frente a los “políticos tradicionales”, pudiéndose repetir dos décadas después el fenómeno Fujimori y lo que ha ocurrido últimamente en otros países del continente. También se especula sobre a quién apoyarán los simpatizantes del ex dictador y mientras unos aseguran que beneficiarán a Flores, otros los ubican con Umala.
Hay por último quienes no descartan a García, hombre muy hábil para avanzar en la “recta final”, como ya lo hizo en la anterior en que fue al balotaje con el hoy presidente Toledo.
El dato más seguro es que la mitad de los votantes no se sabe qué harán: un 25 por ciento de los encuestados así lo afirma, pero además que hay que agregar que un 30 por ciento de los habilitados no ha sido cubierto por las encuestas limitadas a los centros poblados.
Mientras tanto y hablando de porcentajes, Toledo culminará su mandato con una muy baja aprobación, la que hoy no llega al 15%. Para algunos ello marca una paradoja por cuanto a lo largo de su gestión la economía creció (promedialmente algo más de un 5% acumulado), la inflación fue poco más que cero, se redujo el nivel de pobreza, se garantizaron las libertades y el sistema de justicia mejoró notoriamente.
A pesar de que al actual Presidente se le señalaron a lo largo del mandato una serie de “ desprolijidades” y hubo casos de irregularidades que involucraron a integrantes de su familia, no se señalaron hechos graves de corrupción y sin duda nada impedía que se le buscaran y siempre estuvo bajo el escrutinio de una prensa nada condescendiente.
Hay quienes sostienen que después que se vaya lo van a extrañar y va a empezar a crecer en las encuestas.
— “Cuando pasen estos cinco años, Toledo va a ser nuevamente candidato y con posibilidades de volver” , me dijo un respetado periodista peruano.
— “¿Y cuál es tu pronóstico para las elecciones de ahora?” , le pregunté.
— En éstas no me juego un pronóstico, aunque creo que finalmente ganará Lourdes, pero para después apuesto a que uno será Toledo y no descarto que el otro sea Fujimori”, me dijo.
Supongo que como eso está tan lejos, mi colega estima que nadie se acordara de sus dichos.
El autor es periodista uruguayo.