CORRESPONSAL/ Jinotega
El conflicto que ha surgido por la falta de rendición de cuentas del proyecto de una clínica médica en San Rafael del Norte, financiada por dos asociaciones italianas, arreció ayer luego que los directivos de la organización nicaragüense que impulsa el mismo, anunciaran que están dispuestos a renunciar a la ayuda italiana.
Félix Roa, presidente de la junta directiva de la Asociación Nazareth para el Desarrollo Integral de la Familia de San Rafael del Norte (Andif), aseguró lo anterior a LA PRENSA ayer y argumentó que la finalidad del italiano que dice representar a las organizaciones donantes, es apropiarse del proyecto de la Clínica Médica Nazareth.
Claudio Vignaroli, representante de las asociaciones Solidaridad Internacional de Italia (ASI-Italia) y la Asociación Proyecto Nazareth Padre Damián Muratori Onlus (ANPD-Italia), está en Nicaragua desde mayo del 2005 y, según él, desde entonces le pide a los nicaragüenses la rendición de cuentas por 270 mil dólares que se han destinado para el proyecto, el cual beneficiaría a familias pobres de San Rafael del Norte.
“Nosotros vamos a prescindir (de la ayuda) de ellos para continuar con el proyecto de la clínica, porque ellos vienen a reclamar como suyo el proyecto y el convenio dice que la obra debe concluirse y, al final, se debe finiquitar y hacer una correspondencia de factores, roles y empoderamiento de acuerdo a la cantidad financiada”, argumentó Roa.
Desmintió que se estén invirtiendo 270 mil dólares en la clínica, ya que el proyecto está valorado en 235 mil dólares, de los cuales la Asociación de Solidaridad Internacional (ASI), de los 100 mil que estaba convenido aportar, sólo ha entregado 46 mil dólares.
Roa aseguró que están en todo el derecho de renunciar a la ayuda tanto de la ANPD como de la ASI por el retraso de estos fondos que desde julio del año pasado conllevó al atraso del proyecto.
La fecha de atraso de fondos coincide con el tiempo en que Vignaroli viene solicitando una rendición de cuentas. A esto Roa aclaró que en mayo del 2005 se le envió un informe de lo invertido a la ANPD de Italia, pero no así a la ASI, ya que son ambas organizaciones las que financian el proyecto.
Roa aseguró que le han propuesto al italiano realizar una auditoría únicamente de los fondos que ASI ha entregado, siempre y cuando la costeen ellos, pero que éste se ha negado.
Sin embargo, dijo no estar dispuestos a que personas que no tienen nada que ver con el proyecto interfieran en la buena andanza del mismo. “El trasfondo de esto lo que quiere (el italiano) con un grupo de personas de San Rafael del Norte es apropiarse del proyecto, pero no lo vamos a permitir”, dijo.
Comunicado
Según un comunicado que los italianos enviaron a LA PRENSA por correo electrónico, “ninguna de las dos asociaciones italianas conoce por parte de la ANDIF, cómo está la contabilidad ni los avances en la obra ni cuánto falta para concluir la construcción (obra, dinero y tiempo). Conocemos sólo lo que a simple vista hemos podido observar durante nuestros períodos de permanencia en el territorio de Nicaragua”.
El mismo comunicado aclara que Vignaroli es representante de la ASI y la ANPD, según consta en sus acreditaciones. Sin embargo, Roa presentó ayer otro correo electrónico en el que el mismo padre Damián Muratori, actualmente en Guatemala, rechaza que el italiano sea representante de la ANPD.
Otro punto que aclara el comunicado, es que los italianos no están pidiéndole cuentas a la Iglesia Católica en Jinotega, sino a la ANDIF. Sin embargo, LA PRENSA conoció que detrás de la junta directiva de esta última organización está la Fraternidad Franciscana de Jinotega, algo que la Diócesis de este departamento no ha confirmado ni negado.