El Tigre es una comunidad rural de Pantasma. Sus pobladores cuentan ahora con un miniacueducto que por gravedad hace llegar el agua hasta sus hogares. (La Prensa/S. González)

Agua llega a El Tigre por gravedad

CORRESPONSAL/JINOTEGA El Tigre, una comunidad ubicada a 10 kilómetros al noroeste del municipio de Pantasma, en Jinotega, logró la construcción de un miniacueducto por gravedad para que el vital líquido llegue directamente a las 201 viviendas que fueron beneficiadas con el mismo. La falta de agua potable en el caserío era un problema mayor, pues […]

CORRESPONSAL/JINOTEGA

El Tigre, una comunidad ubicada a 10 kilómetros al noroeste del municipio de Pantasma, en Jinotega, logró la construcción de un miniacueducto por gravedad para que el vital líquido llegue directamente a las 201 viviendas que fueron beneficiadas con el mismo.

La falta de agua potable en el caserío era un problema mayor, pues debían excavar pozos o caminar grandes distancias hasta el río para acarrear el agua necesaria para la higiene y preparación de alimentos y el riego de huertos familiares, irónico en un lugar considerado altamente productivo.

El Project Concerni Internacional (PCI Nicaragua), junto a la comunidad, decidió construir con apoyo de la municipalidad un miniacueducto por gravedad para que el vital líquido llegara directamente a las casas.

La red de distribución está diseñada con tuberías, la cual tiene una longitud total de 22 mil 626 metros y su función es conducir el agua de la captación al tanque de almacenamiento con capacidad para ocho mil galones para abastecer a la comunidad El Tigre.

El proyecto no sólo benefició a El Tigre, sino también a la comunidad de El Tamalaque, a la cual se desviarán unos cinco mil galones de agua.

Mario Quintana, subdirector del Proyecto de Seguridad Alimentaría del PCI en Jinotega, dijo que la red fue diseñada para una vida útil de 15 años, de acuerdo a las normas del Instituto Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA), y tiene un costo de 117 mil 822 dólares, de los cuales 84 mil 475 fueron aportados por el PCI, 19 mil 621 por la comunidad y 13 mil 725 por la Alcaldía.

“Lo que para nosotros antes era un sueño se convirtió en realidad y esto beneficiará, sobre todo, a los niños y a las generaciones futuras”, dijo Marvin Alejandro Zamora, líder comunitario, durante el acto de inauguración del miniacueducto.

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