- Copa Mundialde Alemania
AFP
BERLIN.- A 100 días para que el balón eche a rodar en el Mundial de futbol, Alemania, el país anfitrión de tal acontecimiento, está fervoroso, pese a algunos recelos en materia de seguridad en los estadios.
Doce ciudades, desde Berlín y Munich, pasando por Gelsenkirchen y Colonia, acogerán del 9 de junio al 9 de julio los 64 partidos de esta competición que enfrentará a 32 equipos.
Desde el 9 de diciembre cuando se realizó en Leipzig (este) el sorteo, seleccionadores y jugadores conocen a sus rivales e hipotético recorrido en el torneo superada la primera ronda, en la que se anuncian partidos interesantes como el Argentina-Holanda del 21 de junio en Francfort.
Todos los equipos decidieron ya dónde se concentrarán, y sólo uno, Ucrania, lo hará en el Este (ex RDA).
Más de tres millones de visitantes son esperados para el acontecimiento, considerado el más importante del año en Alemania, y dos millones de entradas fueron ya puestas a la venta sólo a través de internet, según un complejo procedimiento.
Sin ser tomadas seriamente algunas declaraciones recientes de personalidades alemanas que plantearon que la gripe aviaria podría obligar a su suspensión, el Mundial, cuyo eslógan es “la cita de la amistad”, se prevé el más mediatizado de la historia.
Para ello, el presidente del Comité de organización, el muy respetado Franz Beckenbauer, “el Kaiser”, termina una vuelta al mundo por todos los países clasificados.
En resumen, desde el vendedor de recuerdos de Munich a la Policía de Rhenania del Norte-Westfalia, Alemania está lista para acoger el acontecimiento que prepara desde su designación por la Federación Internacional de Futbol (FIFA) en junio de 2000.
Se llevó una decepción hace poco, cuando la FIFA decidió anular la gala de bienvenida del 7 junio en el estadio berlinés, dos días antes de la ceremonia de inauguración propiamente dicha y del primer partido (Alemania-Costa Rica) en Munich.
ESTADIOS
A principios de este año tras un estudio, una influyente asociación de consumidores, la Stiftung Warentest, denunció “graves carencias” en la seguridad de cuatro estadios:
El Olímpico de Berlín, sede de la final, el Veltins Arena de Gelsenkirchen, el Central de Leipzig y el Fritz Walter de Kaiserslautern.
En Berlín, por ejemplo, un foso separa las tribunas del campo, lo que impediría a los espectadores refugiarse allí en caso de avalancha durante un partido.