Moisés Martínez
El Poder Ejecutivo planea ejecutar un plan de retiro masivo de empleados estatales, con fuertes indemnizaciones salariales, para reducir la estructura gubernamental y de esta manera disponer de recursos con los cuales enfrentar las demandas de incrementos de sueldos en sectores como Salud y Educación.
El Viceministro de Hacienda y Crédito Público, Juan Sebastián Chamorro, dio a conocer anoche esta iniciativa del Gobierno durante las negociaciones con los principales dirigentes sindicales del sector salud realizadas en la sede del Consejo de Planificación Económica y Social (Conpes).
El funcionario señaló que las indemnizaciones que les ofrecerán a los empleados que deseen acogerse a este plan alcanzarán los treinta meses de sueldo.
La propuesta cuenta con la bendición de los organismos financieros internacionales, principalmente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Chamorro no precisó qué cantidad de empleados pretende retirar el Gobierno con este plan, e insistió en que a esta iniciativa pueden acogerse los empleados gubernamentales que quieran.
“Con la gente que se retire, esa plata de las plazas que queden vacías se utilizaría para los incrementos salariales. No es una disminución en realidad, sino una reasignación. Con lo que se le pagaba a esta gente, se le pudiera pagar a los médicos por ejemplo”, explicó.
Este tipo de medidas no son desconocidas en Nicaragua, y popularmente se les ha denominado como “compactaciones”. El régimen sandinista fue el primero en aplicarla en 1988 y posteriormente la administración de doña Violeta Barrios de Chamorro, en 1993.
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