Marvin Saballos Ramírez*[email protected]
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Aunque parezca mentira
Marvin Saballos Ramírez*
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Seguridad en sí mismo, autoestima, defensa de sus derechos, capacidad de trabajo en equipo, respeto a las normas establecidas, conciencia ecológica, solidaridad y acciones de servicio social, aprendizaje para salir adelante en situaciones difíciles. Lo anterior parecería una carta al Niño Dios dirigida por padres que desean una buena educación y formación de la personalidad para sus hijos; que quieren formarlos cómo líderes y como emprendedores capaces de resolver sus problemas personales, de ser respetados en sus comunidades.
¿Creería usted que esos valores y formas de comportamiento son practicados en actividades semanales por miles de jóvenes y niños en Nicaragua? Pero hay más, lo practican millones alrededor del mundo entero. Son parte de un movimiento del cual han sido integrantes el 80 por ciento de los astronautas, el Papa Juan Pablo II, buena parte de los gobernantes del mundo, como los reyes Juan Carlos y Sofía de España, la reina Isabel II de Inglaterra, el rey Rama VI de Tailandia, los presidentes Kennedy, Roosevelt, Clinton, Bush de Estados Unidos, Chirac, D Estaing de Francia, Arias de Costa Rica, Bolaños de Nicaragua. Genios y empresarios de la talla de Bill Gate, Walt Disney, Steven Spielberg; entre las estrellas de la farándula se cuentan el Beattle Paul McCarney, Michell Moore, Adal Ramones, Alejandro Sanz, Richard Gere, Harrison Ford; deportistas como Hank Aaron, para mencionar algunos.
En Nicaragua han sido miembros, en algún momento de sus vidas, buena parte de los empresarios de éxito, miembros de los diferentes gabinetes de Gobierno, diputados y magistrados.
Yo creo que ya lo adivinó, estamos hablando del Movimiento Scout Mundial y de la Asociación de Scouts de Nicaragua.
En agosto del 2007 se cumplen cien años de su fundación en Inglaterra por Robert Smith Baden-Powell. Actualmente hay más de 28 millones de scouts en 216 países y territorios de todo el mundo. La Asociación de Scouts de Nicaragua es una de las 155 asociaciones de país reconocidas por el Movimiento Scout Mundial con sede en Ginebra, Suiza.
En Nicaragua, el primer grupo scout fue fundado en 1917 en Bluefields. Actualmente se encuentra en una fase de expansión y consolidación. En el año 2004, después de casi 40 años de haberse realizado el último en nuestro país, se celebró en El Coyotepe un campamento centroamericano, Camporee, para jovencitos y jovencitas de 11 a 15 años, con el lema «Guegüense Scout»; el resto de los países centroamericanos lo habían continuado celebrando cada 4 años. Para diciembre 2006 se está organizando aquí, otro campamento centroamericano llamado MOOT, éste dirigido a la juventud de 16 a 21 años.
Igualmente, en septiembre de este año se realizará en Managua la Cumbre Interamericana de Presidentes y Directores Ejecutivos de Asociaciones de Scouts de América (desde Canadá hasta Argentina); en ella estará presente por primera vez en Nicaragua el Secretario Mundial del Movimiento Scout. Como parte de este evento se efectuará también un Foro Debate sobre la aplicación del Método Scout con niñez y juventud que viven en situaciones de riesgo social y pobreza. Este método se ha estado aplicando, desde hace varios años, con buena experiencia en zonas rurales empobrecidas de Nicaragua y sus resultados se están considerando como referencia para desarrollarlo en otras partes del mundo. Lo nuevo de esto es que el Método Scout se emplea por lo general en jóvenes que viven en condiciones urbanas; con su ejecución en las zonas rurales de Nicaragua se está comprobando su eficacia para desarrollar una personalidad sana y productiva, aún enfrentando difíciles condiciones de pobreza que atentan contra un desarrollo sano de la personalidad (resiliencia).
Quizá una de las dimensiones más importantes del Movimiento Scout es que es totalmente voluntario y autosostenible. Nadie financia a los grupos, nadie paga a los adultos que trabajan con ellos. Son los niños y niñas, los jóvenes, sus familias, sus comunidades quienes son responsables de la calidad y mantenimiento de los grupos. Por eso es también totalmente independiente y en él caben todos los que comparten sus principios y valores, prestando su promesa de: “hacer cuanto de mí dependa por cumplir mis deberes para con Dios y la Patria y ayudar al prójimo en todas circunstancias”.
La Asociación de Scouts de Nicaragua se encarga de certificar que sus miembros cumplen con las normas del movimiento, de capacitar a los dirigentes y de organizar los eventos nacionales e internacionales.
Si usted quiere participar en un movimiento amplio por la educación integral de los jóvenes, está invitado.
* El autor es miembro del Consejo Scout Nacional de Nicaragua