Enardecidos, fieles chiítas impiden el paso al ministro de Construcción y a sus escoltas hacia el destruido santuario del imán Ali Al Hadi, en Samarra.

Irak: violencia sectaria cobra 130 vidas

Tratan de evitar a toda costa una civil por odios religiosos BAGDAD/ AFP Al menos 130 personas fueron asesinadas en 24 horas en Irak en una ola de violencia sectaria desencadenada por un atentado contra un lugar santo chiíta en Samarra y nuevos ataques contra mezquitas sunitas, mientras el presidente iraquí convocó el jueves una […]

  • Tratan de evitar a toda costa una civil por odios religiosos

BAGDAD/ AFP

Al menos 130 personas fueron asesinadas en 24 horas en Irak en una ola de violencia sectaria desencadenada por un atentado contra un lugar santo chiíta en Samarra y nuevos ataques contra mezquitas sunitas, mientras el presidente iraquí convocó el jueves una reunión para evitar una guerra civil.

La nueva ola sangrienta complicará la ya difícil tarea de los líderes políticos sunitas y chiítas para formar un gobierno de unidad nacional, tras las elecciones de diciembre de 2005, que evidenciaron una profunda ruptura entre las dos ramas islámicas mayoritarias que conviven en Irak.

Al menos 80 cadáveres, con señales de disparos, llegaron a la morgue de Bagdad desde el miércoles por la tarde, mientras que 47 obreros sunitas y chiítas fueron abatidos al este de la capital iraquí, según fuentes hospitalarias y de seguridad.

Según el comité de ulemas (doctores de la ley) musulmanes, 168 mezquitas fueron dañadas o incendiadas en todo Irak y diez imanes y predicadores murieron.

Además, los cadáveres de tres periodistas iraquíes del canal de televisión emiratí Al Arabiya que habían sido secuestrados el miércoles en el norte de Samarra fueron hallados este jueves, informó la Policía de la ciudad.

Las autoridades iraquíes ya pusieron a todas sus fuerzas de seguridad en estado de máxima alerta y suspendieron los permisos de descanso o vacaciones.

En Bagdad y en las localidades al norte de la capital, donde está Samarra, se impuso un toque de queda de las 20H00 a las 06H00 locales a partir de este jueves, según un decreto del Ministerio del Interior.

La medida, así como la ola de violencia, llega tras el atentado del miércoles contra el mausoleo del imán Alí Al Hadi, uno de los principales santuarios chiítas de Irak, con 1,000 años de antigüedad y situado en Samarra, al norte de Bagdad, que quedó prácticamente destruido.

El presidente iraquí, Jalal Talabani, convocó para este jueves a los principales líderes políticos sunitas y chiítas para tomar medidas con el objetivo de evitar un conflicto confesional, pero la principal lista sunita, el Frente de la Concordia, se negó a participar para manifestar su disgusto por los ataques contra esa comunidad.

El jefe radical chiíta, Moqtada Sadr, ordenó a sus partidarios del “Ejército del Mehdi” proteger las mezquitas sunitas en regiones de mayoría chiíta, sobre todo en Basora, indicó este jueves un responsable de su gabinete en la ciudad santa de Nayaf.

Por su parte, el gran ayatolá Alí Sistani, la más alta autoridad religiosa chiíta, reiteró un llamamiento a la unidad de los iraquíes y al rechazo de las armas.

Escenario de Pesadilla para Washington

El atentado perpetrado, seguido por represalias, aviva el temor de una guerra civil, algo que ya inquietaba desde hace meses a los expertos en Washington.

Antes del atentado la situación ya era preocupante. En un estudio publicado a comienzos de febrero, Kenneth Pollack, experto de la Brookings Institution, opinaba: “La situación todavía no es desesperada porque muchos iraquíes aún piensan que si abandonan la reconstrucción eso significaría la guerra civil”.

“Por lo tanto, Estados Unidos debe abordar el 2006 como un año decisivo en Irak”, agregaba en el estudio “Un cambio de época: una nueva estrategia para Estados Unidos en Irak”.

Por su parte, el ex general estadounidense Wesley Clark, que actualmente se desempeña como consultor, opinaba la semana pasada que las tensiones étnicas en Irak «podrían ser bastante peores que lo que son hoy en día», y que todavía quedaban posibilidades de evitarlo.

«No digo que podamos terminar con el sectarismo, pero pienso que no se puede mantener un Estado iraquí completo si no se logra continuar implicando a los sunitas», había dicho en una conferencia del Council on Foreign Relations (CFR), un centro de investigación en Washington.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí