Los magistrados liberales se encuentran indignados en su enfrentamiento con los sandinistas.

CSJ no sesiona y crisis se profundiza

Denuncian aparente actos de brujería Elízabeth Romero y María José Uriarte [email protected]. La sesión extraordinaria de ayer de la corte plena a la cual citó el presidente del Poder Judicial, el liberal Manuel Martínez, no se desarrolló debido a que los magistrados sandinistas, alegaron que habían programado sesión de salas. A eso se agregó que […]

  • Denuncian aparente actos de brujería

Elízabeth Romero y María José Uriarte [email protected].

La sesión extraordinaria de ayer de la corte plena a la cual citó el presidente del Poder Judicial, el liberal Manuel Martínez, no se desarrolló debido a que los magistrados sandinistas, alegaron que habían programado sesión de salas.

A eso se agregó que los magistrados liberales encontraron en el salón plenario, donde se realizaría la sesión, bajo un tufo a azufre, un puro (tabaco) con tres alfileres.

Esto motivó que Martínez solicitara una investigación de la Policía Nacional, y aunque dijo que “esas cosas no me atemorizan”, confirmó que mandó a “rocear agua bendita” en el lugar.

Pese a la situación de aparente “brujería” presentada en el salón plenario, magistrados liberales y sandinistas, opinaron sobre la crisis electoral.

Martínez coincidió con declaraciones de José Antonio Alvarado, precandidato presidencial, que calificó la situación ocurrida en la CSJ como un golpe de estado técnico y de abierta intervención del Poder Judicial al Poder Electoral.

Los magistrados sandinistas de la Sala Constitucional de la CSJ habilitaron al presidente del Poder Electoral, Roberto Rivas, a hacer quórum con magistrados suplentes, imponiendo así una mayoría sandinista en el CSE.

“Cuando se rompe ese equilibro y ese respeto de los Poderes hay un golpe de estado”, precisó Alvarado, tras señalar que con la ratificación de la resolución por los magistrados sandinistas lo que pretenden es conducir a un caos.

¿CONSPIRACIÓN?

El magistrado liberal Guillermo Selva consideró la situación ocurrida el viernes en la Sala Constitucional “una conspiración” para “ejercer la mayor presión sobre el Consejo Supremo Electoral” y así “ manipularlo a la hora de una elección”.

El magistrado electoral José Marenco Cardenal dijo que ya no harán nada más, en lo que respecta a la legalidad de las actuaciones de sus homólogos, y la última palabra la tendrán los partidos políticos.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí