La popularidad de Sammy Sosa se vino al piso, su legado se vio afectado y su valor decayó. (LA PRENSA/Archivo)

El ego de sosa dice sentirse humillado

Gene Wojciechowski ESPN.com No tengo nada en contra de Adam Katz, pero trabaja para Sammy Sosa y no para ti, ni para mí. Entonces cuando le dijo a Jayson Stark de ESPN que Sosa ha, “con razonable certeza”, jugado su último juego, yo no le creo del todo. O estás retirado o no, y Sosa […]

Gene Wojciechowski ESPN.com

No tengo nada en contra de Adam Katz, pero trabaja para Sammy Sosa y no para ti, ni para mí. Entonces cuando le dijo a Jayson Stark de ESPN que Sosa ha, “con razonable certeza”, jugado su último juego, yo no le creo del todo.

O estás retirado o no, y Sosa aún no está retirado, a pesar de que jugó como si hubiese sido su última campaña el año pasado. Katz y Sosa decidieron no colocar el nombre del pelotero en la lista de retirados, lo que significa que Sosa puede examinar ofertas, o como en este caso, ofrecer sus servicios.

Sosa ha sido invitado para representar a República Dominicana en el Clásico Mundial de Beisbol. Pero no hay más opciones más allá de esa.

Sosa, quien está más inaccesible que Dick Cheney estos días, podría haber firmado un contrato no garantizado de 500 mil dólares con los Nacionales de Washington, pero decidió no aceptar la oferta.

Katz dijo que la decisión “no fue basada en el dinero”, lo que significa que tiene todo que ver con el dinero. Cuando alguien en el deporte dice que no tiene que ver con el dinero, justamente de eso se trata.

Conozco a Sosa lo suficientemente bien como para saber que es un hombre orgulloso y con un gran ego. Ese ego que interfirió cuando Dusty Baker no tuvo otra opción más que cambiarlo en la orden de bateo de los Cachorros en la temporada 2004. Esa es la razón por la cual abandonó al equipo el último día de esa campaña y luego mintió al respecto.

Hace cinco meses Sosa estaba ganando más de 17 millones de dólares. Ahora no puede conseguir una mejor oferta que la de medio millón de dólares por parte de Washington, que terminó último en la División Este de la Liga Nacional.

Katz puede darle los giros que quiera a esta situación, pero para Sammy Sosa el dinero equivale al respeto.

¿A LOS YANQUIS?

Hay rumores de que los Yanquis de Nueva York podrían darle un uniforme a Sammy Sosa. Si eso ocurre, ¿pueden imaginarse lo rápido que los fanáticos de los Yanquis criticarán a Sosa si no levanta su nivel?

Sosa tiene 37 años y está en plena caída de sus estadísticas. En cada una de sus últimas cuatro temporadas, sus números han disminuido. Cuadrangulares, carreras impulsadas, carreras anotadas, imparables, porcentaje de slugging, partidos jugados. Sin embargo, Sosa todavía no puede entender por qué nadie lo quiere.

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