Claudia Pineda HerreraCORRESPONSAL/[email protected]
La temporada fría en Jinotega exige buscar calor a toda costa, por lo que el vapor de una taza de café es una de las mejores opciones, y si es de calidad mundial, la experiencia es reconfortante.
En la Ciudad de las Brumas hay un rinconcito, cerca del mercado, donde se puede tomar un café exquisito, servido con todas las de ley por Marvin Raúl Talavera y Wilmer Estrada Pineda, quienes pese al corre corre de su trabajo siempre están dispuestos a brindar una sonrisa y entablar una conversación.
En el cafetín de Soppexcca, donde ellos trabajan como baristas y catadores, se puede encontrar un variado menú de sabores, de los que no siempre dan detalles, pues es parte de su negocio mantener la expectativa por la buena calidad.
AMABLES, PERO NO REVELAN SUS SECRETOS
Pero ellos sin perder la amabilidad, renuevan sus votos de baristas, asegurando que no pueden revelar los ingredientes, ni mucho menos la cantidad.
Sin embargo, ellos son capaces de dar una cátedra al describir el sabor del café de El Cuá, Pueblo Nuevo o Los Alpes, ya que también son catadores de todo el café que se acopia en la Unión de Cooperativas Uca-Soppexcca.
Wilmer Estrada tiene 23 años, y desde hace uno, se dedica a la catación de café, antes trabajaba en una finca familiar en la comunidad Los Alpes en el municipio de Jinotega. Dijo sentir entusiasmo por esta labor porque cada día aprende algo nuevo.
“A mí me gusta haber venido del campo, porque sé cómo se sufre y puedo orientar a los productores sobre los requisitos para mejorar la calidad”, expresó.
Mientras que Marvin Raúl, de 21 años, quien reside en Jinotega, expresó que a veces siente nostalgia por su familia que vive en El Tule, comunidad del municipio de Pantasma, sobre todo porque él era la mano derecha de su padre.
COMO EL MEJOR DEL MUNDO
Sin embargo, el joven manifestó su entusiasmo por el barismo y su meta de convertirse en un profesional, como el mejor barista del mundo de origen danés, Troels Overdal.
Los baristas jinoteganos también se animan a dar lecciones de catación a sus visitantes en el laboratorio de Soppexcca.
Estos jóvenes son miembros de cooperativas asociadas a Soppexcca. De ellos depende que los más de 650 socios puedan comercializar su café en Estados Unidos y Europa, ya que son los responsables de controlar la calidad de este producto.
Según Marvin Raúl, los caficultores asociados a Soppexcca tienen programado para esta temporada producir unos 24 mil quintales de pergamino y unos 12 mil de café oro. El café de esta organización el año pasado recibió cinco premios de la Taza de la Excelencia.