Incendios forestales

Reyna Vallecillo Tapia

Los incendios forestales y su capacidad de devastación han sido un asunto retomado en Nicaragua y a nivel centroamericano como un tema de interés nacional a partir del año 1998, en el cual se presentó una temporada crítica de incendios a nivel regional.

El Instituto Nacional Forestal (Inafor) ha venido trabajando con suma beligerancia en la prevención y control de incendios forestales. Se han creado estrategias de prevención en las zonas de mayor cobertura boscosa tales como la RAAN, RAAS y Río San Juan, ya que el calentamiento global provoca con mayor facilidad la incidencia de éstos; sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado en los cuatro escenarios climáticos de Nicaragua en el período 1996-1999, llamado Relación entre incendios forestales, precipitación y temperatura, “la mayor ocurrencia de incendios en la RAAN y Río San Juan fueron provocados por quemas causadas por cambio de uso de la tierra”. Asimismo, se concluye que “los incendios están más relacionados con la influencia humana que con el clima”.

Lo anterior implica que el clima juega un papel, podríamos decir, de “facilitador” de las condiciones propicias para la creación de un incendio ante un factor de riesgo dado por la incidencia humana; es decir, es preciso que la comunidad en general comprenda el papel preponderante de su participación en cualquier estrategia de prevención y mitigación de incendios.

El Inafor, como ente encargado de la prevención, mitigación y control de incendios forestales, aún, cuando tuviera todo los recursos económicos disponibles para la creación de estrategias magníficas de prevención o planes comunicacionales completos, no podrá tomar nunca las medidas de precaución suficientes si la población nicaragüense no “le echa una manito” en esto.

Si se analizan las causas bases de la incidencia de incendios, no corresponden a ningún factor de negligencia institucional, más bien el Inafor ha jugado el papel que le corresponde dando los pasos clave para evitar incendios, los cuales van desde capacitaciones y equipamiento a técnicos forestales y brigadas, divulgación de métodos preventivos, convenios con los Gobiernos Regionales, la infaltable organización interinstitucional con Sinapred, Ejército, IDR, INTA, Magfor, hasta el abastecimiento de raciones frías (alimentación) a las brigadas “antifuego” por cualquier caso de emergencia.

La razón de los incendios forestales corresponde a aspectos meramente culturales, lo cual se confirmó en la Conferencia Panamericana sobre Incendios Forestales del 2004, en cuyo documento se citan varias razones sociales que dan lugar a la ocurrencia de éstos, entre ellas: “iniquidad social, desvalorización de los recursos naturales, falta de cultura forestal…”.

No podemos seguir permitiendo que nuestro futuro se escape cuando lo tenemos en las manos, Nicaragua es un país lleno de riquezas admiradas, hoy en día, por todo el mundo. Tenemos que ver a la naturaleza como un tesoro inagotable, que si lo sabemos preservar y aprovechar no se acabará jamás.

La labor encaminada a detener los daños causados por los incendios en nuestras áreas boscosas, no corresponde exclusivamente a una ente estatal o regional, ni a los acuerdos o convenios de cooperación contra estos incendios, cuya importancia no minimizo, ya que se trabaja en ellos desde hace aproximadamente 10 años; pese a esto, además de requerirse un mayor compromiso político y la asignación de recursos financieros suficientes, en ningún plan, estrategia, ley como la actual Ley del Medio Ambiente se contemplan acciones participativas directas para la población.

Me refiero a la necesidad de educar a la población en estos temas tan importantes, de modo que ésta tenga conciencia de lo que se habla, de lo que se trata y sus consecuencias al momento de hacer quemas en esta época de verano, en la cual, definitivamente, todos debemos decir: ¡No a las quemas!

Insto a Nicaragua a tomarse este tema en serio y a velar por lo suyo hoy, porque recuerden, nadie sabe ni el día ni la hora del adiós.

La autora es licenciada en Comunicación Social.

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