- Policía no ha concluido investigaciones sobre el triple crimen
- Búsqueda se ha extendido hasta Costa Rica, donde capturaron a miembros de una banda delictiva
Tatiana Rothschuh AndinoCORRESPONSAL/ RíO SAN [email protected]
Roman, Times, serif»>
Matrimonio recibió amenazas de muerte
| Policía no ha concluido investigaciones sobre el triple crimen |
|
| Búsqueda se ha extendido hasta Costa Rica, donde capturaron a miembros de una banda delictiva |
Tatiana Rothschuh Andino
CORRESPONSAL/ RíO SAN JUAN
[email protected]
Una amenaza de muerte pendía desde hace varios años sobre el matrimonio de don Pedro Sandoval Sandoval y Francisca Mora Canales, asesinados al amanecer del lunes, a sangre fría, junto al menor Erick Briceño Sandoval.
Una fuente cercana a la familia aseguró a LA PRENSA que las víctimas habían revelado su temor por actuar supuestamente de mala fe en la compra de la finca La Pampa, donde habitaban y fueron masacrados por elementos aún desconocidos.
Según nuestra fuente, la propiedad La Pampa la adquirió el matrimonio Sandoval Mora en sociedad con una persona originaria de Granada, hace aproximadamente ocho años, y posteriormente Sandoval la hipotecó con el desaparecido Banco del Café, dejándola perder, pero al ser subastada, él la obtuvo nuevamente.
“Fue una especie de lavado”, dijo nuestro informante.
Ello motivó que la supuesta socia le advirtiera que “eso no se iba a quedar así”.
Según nuestro informante, don Pedro Sandoval y doña Francisca Mora le dijeron que la entonces socia de la finca les había amenazado de muerte. Ese es uno de los supuestos motivos porque querían vender la propiedad.
Ahora, al perpetrarse el triple asesinato con lujo de saña, ese incidente de años atrás debe ser tomado en cuenta en las investigaciones policiales, pues según el comisionado Erick Salazar, quien está al frente de este caso, para descartar muchos elementos es fundamental los aportes que puedan brindar los familiares más cercanos, que esperan lleguen hoy a San Carlos, procedentes de Granada, donde fueron sepultados.
“Trabajamos sobre todas las posibilidades, aunque no robaron nada y todos los documentos allí están, incluso la escritura de la propiedad a nombre de don Pedro”, refirió el jefe policial.
El comisionado Salazar precisó: “No descartamos el robo, ni la venganza, como tampoco los conflictos que tenían con quienes debían a la señora por comercialización de madera; tenemos un equipo en el lugar y lo que nos interesa es esclarecer el móvil y capturar a los autores de esa masacre”, sostuvo Salazar.
El jefe policial negó que haya personas sospechosas retenidas, “tenemos gente encartada, pero aún nos hacen falta muchas declaraciones”, apuntó.
Salazar añadió que entre los documentos encontrados, figura la sentencia dictada por el Tribunal de Apelaciones, que manda a la empresa SOS Madera a pagar el costo de la concesión de madera a Francisca Mora Canales.
“Fue dictada el 30 de enero del 2005, y el 29 de enero del 2006, casi a un año, se produce el asesinato”, indicó.
El doctor Gregorio Orozco, familiar del matrimonio y abogado del mismo, señaló que además de la sentencia judicial contra SOS Madera, doña Francisca estaba entablando un embargo en Granada contra quien también le debía.
No obstante, dice desconocer si el matrimonio había sido víctima de amenazas de muerte, porque no se lo comentaron.
Según el periodista Carlos Hernández, del diario La Nación, en Costa Rica, autoridades costarricenses y nicaragüenses se mantenían en alerta en busca de una banda que asesinó el lunes a la pareja y un niño en la comarca Boca Negra, Nicaragua, situada a unos 40 minutos a pie de La Trocha, cantón de Los Chiles.
La presunción policial es que los atacantes, cuyo número se desconoce, pudieron haber escapado hacia suelo tico.
Incluso, no se descarta que los individuos puedan ser parte de la llamada banda “Los Cuajos”, cuyo líder, Manuel Pérez Ramírez, fue detenido el viernes anterior en Isla Chica, Los Chiles.
PELIGROSA BANDA
Según informes recibidos tanto por la fuerza pública como el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), por la manera de actuar los responsables de estos tres crímenes podrían ser miembros en fuga de la banda “Los Cuajos”, que llegó a tener hasta 17 integrantes, dos de los cuales —Ramón Cortedano y Héctor Abad Castillo— murieron en septiembre del año pasado en un enfrentamiento con una patrulla militar. Cuatro más fueron capturados.