Edgard Rodríguez C. [email protected]
La desesperada búsqueda de big leaguers pinoleros, nos ha llevado casi siempre a juicios precipitados. Después han venido frustraciones precipitadas.
Cuando Oswaldo Mairena emergió y se convirtió en el octavo nica en ponerse un uniforme de Grandes Ligas, nos sorprendió porque teníamos la atención puesta en Juan Muñoz.
Incluso, cuando Vicente Padilla tuvo su acelerado tránsito por las Ligas Menores y debuta con Arizona, nos asombró, pues pensábamos que Mairena era el primero en la fila.
En el beisbol, como en la política nica, nunca se sabe qué va a pasar.
El año pasado, William Juárez parecía ir al frente en posibilidades. De pronto pasó a los Dodgers y no creció más allá de Doble A, donde había estado un año atrás.
Y antes de Juárez, habíamos supuesto, que el más rápido ascenso hacia las Mayores, sería el de Gonzalo López. Pero el veloz carabinero, aún no pasa de Clase A.
De igual forma, se quedaron en el camino Jairo Pineda y Julio Raudez, dos caracterizados lanzadores que parecían disponer del material para ir directo al big show.
¿Qué nos espera este 2006? Bueno, Juárez aún aparece en un primer plano, mientras López batalla por regresar tras una laboriosa operación en su brazo de lanzar.
Sin embargo, la mejor opción para proyectarse hacia las Ligas Mayores es Devorn Hansack, el espigado tirador costeño, que ha sido atrapado por Boston.
Hansack tiene las herramientas físicas. Dispone de una recta entre 92 y 93 millas, con un terrible slider y una curva macabra. Es súper competitivo y corajudo.
Lo único que no sabemos es si Hansack ha agregado la madurez a su repertorio. Si lo ha hecho, ahí está el posible noveno nica hacia las Mayores.
Hay otros muchachos que van creciendo también como Ofilio Castro, Mario Holmann, Renato Morales, Ronald Garth y Wilder Rayo, entre otros.
Pero el primero en la fila, parece ser Hansack.