- Procuraduría recibirá esta semana información de investigadores extranjeros
- Empresarios nicaragüenses consideran que hubo negligencia de la SIB
Carlos Martínez Morán y Ricardo Guerrero Nicaragua
La Procuraduría General de la República espera esta semana nueva información sobre la empresa Agave Azul, suministrada por investigadores extranjeros que han estado documentando la relación de este negocio con similares de otros países.
Los datos serán analizados para determinar alguna acción penal y, si es posible, ubicar el dinero de los depositarios nicaragüenses que esa empresa transfirió al extranjero, informó el procurador Iván Lara.
Considera que si Agave Azul no ha pagado a sus depositarios no es por temor de que el dinero se lo vayan a confiscar, sino por que este “ya se evaporó desde hace muchas lunas”.
“Es decir, por lógica se entiende que debería manejar un capital en el país para responder a la gente que le entregó su dinero, confiando en su legalidad, pero eso no ha sido así”, explicó Lara.
Agave Azul lleva dos meses bajo investigación policial, desde que fue intervenida por la Superintendencia de Bancos (SIB), la Policía Nacional, la Dirección General de Aduanas y el Ministerio Público, por sospecha de lavado de dinero.
Cientos de depositarios han exigido a los administradores de la empresa la devolución del dinero, pero eso no ha sido posible.
DUDOSA LEGALIDAD
La semana pasada un grupo de promotores protestó frente al Ministerio Público y en otros lugares de la capital, exigiendo a las autoridades una solución al problema.
De acuerdo con un informe al que tuvo acceso LA PRENSA, Agave Azul recaudó entre mayo y noviembre del año pasado casi 10 millones de dólares. En la investigación de la Policía Nacional no se ha podido determinar dónde se encuentra ese dinero.
El procurador Lara aseguró que esta empresa realizaba operaciones financieras muy complejas, que no se limitaban a actividades dentro de Nicaragua. Por esa razón considera que las investigaciones no han llegado a ningún final.
Agave Azul ha justificado su incumplimiento en el pago de las comisiones, aduciendo que las autoridades nicaragüenses se lo han impedido, lo que para Lara es una gran falsedad.
Para el procurador, una empresa que se encuentre legal debería tener preocupación por tener dinero dentro del país para responder a cualquier situación.
“El hecho de que las empresas manejen cuentas en el extranjero y no en el país donde operan es un riesgo porque en cualquier momento se pueden ir, dejando guindado a todo el mundo”, indicó.
Señaló que la experiencia de Agave Azul en El Salvador ha alertado a las autoridades nicaragüenses a no incurrir en los mismos errores que ahí se cometieron en las investigaciones que realizaron.
NEGLIGENCIA E INGENUIDAD
Empresarios y economistas expresaron su preocupación por el destino del dinero de más de 13 mil promotores que alimentaron las cuentas de la empresa Agave Azul, con casi 10 millones de dólares, y señalan que hubo negligencia de las autoridades financieras e ingenuidad de los que se afiliaron a la misma.
El empresario Ricardo Terán expresó vía telefónica su preocupación por los “promotores” de Agave Azul, considerando que fue un golpe grande para la economía de estas personas.
“Estoy muy triste por estos nicaragüenses que han sido estafados, ese es dinero que no sabemos cuánto les costó ganar a esas personas (promotores), y dudo que lo recuperen”, dijo.
A Terán también le preocupa que las autoridades financieras hayan tardado demasiado tiempo para descubrir las irregularidades de la empresa. “Estoy asustado con la cantidad de plata que habían logrado captar, eso es una masa monetaria inmensa, y no dudemos que existan otras empresas como esta en el país”, indicó.
PROBLEMA CONFUSO
José Adán Aguerri, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), indicó que este problema no afectó al país. “En todo caso, si lo que hizo la Superintendencia de Bancos (SIB) es correcto, esa es una señal de que tenemos autoridades competentes”.
“La verdad es que este problema está muy confuso”, añadió, ya que “un día los promotores respaldan a la empresa y al siguiente no lo hacen, es un caso complicado, lo que queremos es que se resuelva lo más rápido posible y con el menor número de personas afectadas”.
CUIDADO CON ESTAFADORES
El economista Néstor Avendaño dijo a LA PRENSA que en Nicaragua la empresa Agave Azul hará lo mismo que hizo en El Salvador: “Dejar colgada a la gente”.
“Este fue un gran fraude que se cometió contra gente ingenua y que deja entrever la debilidad institucional para actuar a tiempo y evitar esas inapropiadas formas de gestión empresarial, que le han provocado daños económicos a muchas familias”, explicó Avendaño.
Erving Krüeger, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), sugirió a los nicaragüenses tener mucho cuidado a la hora de hacer negocios, porque “ahora hay muchos inversionistas que andan estafando gente a nivel internacional y llegan a países donde las personas actúan de buena fe, sin saber que serán estafadas”.
Pidió a las autoridades que estén alerta para proteger los intereses y la imagen del país, que busquen a los culpables y les condenen.
El presidente del Cosep considera que para prevenir este tipo de delitos las autoridades nacionales deben intercambiar comunicación con los agregados comerciales del país de donde procede el posible inversionista, “para saber quién es esa persona”.
Lentitud
El economista Néstor Avendaño afirmó que hubo “cierta negligencia” de las autoridades financieras. “Cómo van a permitir que una empresa que no es financiera esté captando tantos depósitos”, dijo. “Existen algunas cosas notorias que las pasaron por alto, ellos (la Superintendencia de Bancos) hubieran intervenido desde que se dieron cuenta que la empresa estaba captando dinero del público”.