Edgard E. Martínez B.CORRESPONSAL/CALIFORNIA
Un nutrido grupo de nicaragüenses y amigos de Nicaragua se reunieron la tarde de ayer sábado en el Café Cocomo, en San Francisco, California, para recibir y homenajear al candidato de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Eduardo Montealegre Rivas, quien puntual asistió al encuentro organizado por su ex compañero de estudios aquí, Leo Lacayo.
Entre los asistentes estaban la cónsul general de Nicaragua en San Francisco, Mayra Centeno y el presidente de la Cámara de Comercio Nicaragüense-Americana del Norte de California, Carlos Solórzano Cuadra, además de otras personalidades.
Montealegre respondió algunas preguntas de LA PRENSA, antes de volar a la ciudad de Los Ángeles, a una cena de la comunidad cubana que celebraba un aniversario más del natalicio de su prócer José Martí.
Los inmigrantes le dan a Nicaragua más de 700 millones de dólares con sus remesas. ¿Qué haría usted, si llega a la Presidencia, a favor de los nicas indocumentados, ante el Gobierno de EEUU?
Cuando yo fui canciller abogué por la Ley Nacara, conseguimos el TPS (protección temporal) y vamos a continuar luchando y teniendo buenas relaciones con Estados Unidos, para conseguirles un estatus legal a los nicaragüenses en esas condiciones.
Esos nicaragüenses están gritando que quieren cedulación y derecho al voto. ¿Qué hará?
La ley actual no permite el voto en el exterior, y eso depende de los dos grandes partidos, grandes bancadas en la Asamblea Nacional. Tenemos que ayudar, que a través de los consulados el Consejo Supremo Electoral permita primero la cedulación y para después el voto.
¿Por qué creer en las promesas de Eduardo Montealegre?
Lo que yo ando haciendo es escuchar a la población para saber qué es lo que necesita y después a qué me debo de comprometer. Creo que ahora, con todos los medios al alcance de todos, ya no es fácil engañar a la población. Soy de pocas promesas, de pocas palabras, pero cumplo.
¿Cuál sería su estrategia para estimular la inversión de los nicas en el exterior en Nicaragua?
Desde el punto de vista macroeconómico es continuar la estabilidad macroeconómica, y mejorando la responsabilidad fiscal.
¿Cree usted que el embajador de EE.UU. en Managua (Paul Trivelli) se está entrometiendo en los asuntos internos de Nicaragua?
Es penoso escuchar eso en el exterior. Es cierto que el embajador a veces aparece en situaciones tal vez no debidas para un diplomático, pero mucha gente a veces está de acuerdo con lo que dice.
¿Cuál sería la postura de su administración con EE.UU. y el Cafta (tratado de libre comercio)?
Nicaragua necesita tener las mejores relaciones con todo el mundo, sobre todo el más poderoso, como Estados Unidos, que domina. Mi postura será esa, tener las mejores relaciones con todos. En lo relacionado al Cafta, estoy de acuerdo porque abre una puerta futura.
¿Si llega a ser Presidente, cómo se llevaría con Hugo Chávez, Evo Morales, Fidel Castro y Daniel Ortega?
Nicaragua tendrá la política de las buenas relaciones con todos, aún con Castro, pues, desde el tiempo de los sandinistas eso existió y seguirá, siempre que haya respeto mutuo y no intromisiones.
Entre los nicas en el exterior existe la percepción de que los candidatos presidenciales de Nicaragua esquivan el tema de la hambruna en ese país, donde los más afectados son los niños. ¿Qué opina?
En mi caso particular no manejo el gobierno, no manejo las instituciones del Estado… Yo creo que la mejor manera de resolver el problema es generando riquezas, de los pequeños agricultores, ganaderos y comerciantes, para que surjan; y se necesita ayuda técnica y capacidad de comercializar los productos.
También comentan aquí que los candidatos en Nicaragua sólo buscan alianzas, pactos y acuerdos para repartirse un pastel. ¿Están mal en esa percepción?
Yo no puedo hablar por los otros candidatos, yo le puedo decir lo que va a hacer y le interesa a Eduardo Montealegre. Me parece que el problema de Nicaragua ha sido precisamente ese, cuando han llegado los candidatos a la Presidencia, los diputados a la Asamblea Nacional, lo que han hecho es repartirse el pastel, olvidándose de que lo que deben es hacer más grande el pastel, para que la población se lo pueda repartir. Esa es la diferencia con Eduardo Montealegre.
¿Haría usted algún pacto con Daniel Ortega u otro político?
Yo, desde hace tiempo, he estado en contra de los pactos con Ortega. Posiblemente el peor pecado de Arnoldo Alemán ha sido traicionar a los nicaragüense, sin necesidad pactó con Daniel Ortega, entregándole el poder. Lo que hay que hacer es enfocarse en la población, dejar en el pasado los pactos. Alemán y Ortega pertenecen al pasado.
¿Confía usted en que habrá elecciones transparentes en Nicaragua?
Tenemos que estar vigilantes desde hoy hasta el día de las elecciones, para que estas sean lo más transparentes posible, pues, el actuar de Arnoldo Alemán y del Frente Sandinista, siempre lo hacen sospechar a uno.