Lamking González
En América Latina no se puede hacer deporte sin cerveza. Al menos eso es lo que se está demostrando en Venezuela cuando faltan sólo algunos días para que se dispute en ese país la Serie del Caribe de Beisbol. Una ley del gobierno bolivariano que prohibió el auspicio de bebidas alcohólicas a eventos deportivos hizo que el campeonato corriera el riesgo de no realizarse.
La razón es que muchos de los equipos extranjeros tienen en sus camisetas el logo de alguna popular cerveza. En diciembre, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de Venezuela modificó la regla, permitiendo que los equipos extranjeros para la Serie del Caribe 2006 si pudieran hacerlo, pero el permiso no se extendió para los equipos locales.
“Es una medida injusta y discriminatoria, que viola la Constitución”, dice Carlos Martínez, gerente de marketing deportivo de Empresas Polar, la cervecera que lleva más de 70 años apoyando el baloncesto, el beisbol, el futbol y otras disciplinas, y que desde hace años es principal anunciante de competencias locales. Entre esos eventos deportivos se cuenta la Serie del Caribe, incluso fuera de Venezuela.
“Es un duro golpe al desarrollo y futuro del deporte en el país”. El problema es que sin cerveza no hay auspicios que los reemplacen, un elemento fundamental para organizar un torneo que requiere unos cuantos millones de dólares para sólo una semana de juegos.