Jugando se aprende

Para inculcar en los niños el hábito de lectura, lo ideal es que sea a temprana edad, porque es cuando empieza la curiosidad de los niños por saber más de las cosas que están a su alrededor, además, es en este momento cuando su creatividad empieza a despertar. Para estimular el interés por la lectura […]

Para inculcar en los niños el hábito de lectura, lo ideal es que sea a temprana edad, porque es cuando empieza la curiosidad de los niños por saber más de las cosas que están a su alrededor, además, es en este momento cuando su creatividad empieza a despertar.

Para estimular el interés por la lectura en los niños, puede empezar narrándoles un cuento, pero haciéndolo seccionado, un capítulo a la vez, para que su curiosidad se mantenga para el día siguiente.

Otro factor muy importante cuando se les narra un cuento a los niños son los gestos y las mímicas, por que con esto, el niño despierta su imaginación, además de que le facilita los niveles de compresión, lo cual le hará más fácil su introducción a la etapa primaria, que es cuando el niño va a empezar con el proceso de lectura en sí.

Una manera de concientizar a los niños para que vayan formando su hábito de lectura es hacerles ver que la persona que aprende a leer descubre mundos sin necesidad de viajar.

De los tres años en adelante, al niño se le incrementa su curiosidad y es en esta etapa en la que hay que aprovechar, de manera que cuando le esté leyendo un cuento y éste tenga láminas, lo mejor será que no le muestre las figuras, porque eso le cortaría la posibilidad de explotar su imaginación, así que las imágenes las pueden observar cuando ya hayan terminado la lectura, además, puede aprovechar para conversar sobre el tema.

Cuando el padre ha formado el hábito de leer un cuento a su hijo y éste llega a la etapa de que ya sabe leer, entonces hay que cambiar la dinámica de lectura para mantener siempre el hábito, puede hacerlo jugando, invertir los papeles, “ahora vos me leés a mí”.

También puede estimular su curiosidad contándole que leyó algo muy bonito y que usted sabe que será de su agrado, pero sin contarle todo, para que el niño o niña se interese por esa lectura.

Una vez que los niños han entrado de lleno a su etapa escolar, el trabajo no ha terminado porque aun después de que llega de la escuela, debe haber un trabajo constante pero sin cansar al niño, lo importante es fijar horarios y crear ambientes adecuados. Con ello, una vez que estén en una etapa de mayor madurez, el hábito ya estará formado y será muy difícil que el niño deje el buen hábito pero los padres siempre deben estar pendientes.

RECOMENDACIONES

El trabajo del padre no termina cuando el niño empieza su vida escolar, siempre debe estar estimulando su intelecto de manera creativa, sin imposiciones

Inicio. Lo ideal para empezar a formar el hábito de lectura en los niños es contarles cuentos que despierten su interés. Posteriormente, puede introducirlos a temas más complejos que ayuden a crear conciencia, puede ser sobre la naturaleza, medio ambiente y luego interesarlos en obras literarias clásicas, pero sin imponerles la lectura.  

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