- Por concluir experimento científico de 7 años
Jean-Louis Santini AFP
WASHINGTON.- Luego de un periplo de siete años, la sonda espacial estadounidense Stardust depositará el domingo sobre la Tierra su preciosa cosecha de polvo de estrellas y de cometas, en la cual los investigadores esperan encontrar respuestas sobre el secreto de los orígenes del sistema solar.
La cápsula de 46 kg —cuyo contenido celeste puede guardarse en una cuchara de café— debe posarse el domingo a las 10H12 GMT (04H12 en Nicaragua) en el desierto de Utah (oeste) luego de recorrer 4,630 millones de kilómetros, más de 10,000 veces la distancia de la Tierra a la Luna.
Se trata de la primera misión robótica para recolectar más allá de la Luna partículas que datan de antes del nacimiento del sistema solar, hace 4,500 millones de años, y desde la aventura Apolo 17 que permitió a los astronautas traer piedras de la Luna, en 1972.
“Las informaciones tanto químicas como físicas en las partículas de los cometas podrían revelar la historia de la formación de los planetas así como de los materiales que los componen”, según Don Brownlee, responsable científico de este proyecto y profesor de la universidad Washington en Seattle (noroeste).
Lanzada en 1999, la sonda de 385 kg se encontró con el cometa Wild 2, cerca de Júpiter, el 2 de enero de 2004, tras una doble vuelta en torno al Sol.
Acercándose a 240 km de su objetivo, Stardust desplegó primero un escudo para protegerse de los gases y polvo en el halo del cometa atravesado.
Luego extendió un recolector en forma de raqueta de tenis, dotado de un centenar de pequeños casilleros, una especie de bandeja para cubos de hielo realizada en aerogel, el material conocido más ligero, para capturar polvo.
El aerogel, una silicona, tiene una liviandad única que le permite absorber las partículas que viajan a gran velocidad sin dañarlas.
Stardust también tomó 72 fotos del cometa Wild 2, mostrando grandes rocas en la superficie, cráteres y una veintena de “geysers” que escupen gas y polvo.