Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
La organización cívica Movimiento Por Nicaragua introducirá ante la Asamblea Nacional —cuando exista una junta directiva electa— un anteproyecto de ley de elecciones primarias para los partidos políticos.
De acuerdo a Rosa Marina Zelaya, miembro del Consejo Directivo del Movimiento Por Nicaragua, recogieron más de nueve mil firmas para introducir ante el Poder Legislativo la iniciativa de ley, que obligaría a los partidos políticos a celebrar comicios internos para seleccionar a todos sus candidatos a puestos públicos.
“Es histórico, porque en el proyecto de ley se establece que los candidatos sean electos en primarias”, dijo Zelaya en conferencia de prensa y agregó: “La ley obligaría a los partidos políticos y alianzas a que antes de presentar candidatos de forma ‘dedocrática’, lo hagan a través de elecciones primarias”.
Ayer la organización realizó la primera reunión del año 2006 con sus miembros, para presentar su informe del 2005 y con el propósito de definir las estrategias a seguir en los próximos meses.
Benjamín Lugo, también miembro de la directiva del Movimiento Por Nicaragua, dijo que una de las metas será reunir más de 50 mil firmas para exigir legalmente un referendo que permita a la población decidir si está de acuerdo o no con las reformas constitucionales que restringen facultades al Presidente y que entrarán en vigencia el 20 de enero del año 2007, gracias a una ley marco. Lugo adelantó que Matagalpa se perfila como la sede de la próxima marcha que realizarían las diversas organizaciones.
“MAQUINARIA ACEITADA”
«Vamos a tener la maquinaria aceitada (…) nuestro primer punto del plan de trabajo del 2006 es terminar de trabajar con la conformación de los capítulos departamentales y municipales, para tener un tendido de la sociedad civil que pueda responder de inmediato en el caso de que se den atropellos», sostuvo Carlos Tünnermann, miembro del directorio del Movimiento Por Nicaragua.
«Vamos a estar vigilantes sobre el Poder Judicial, sobre la Contraloría, a fin de que pongamos al país en estado de ciudadanía, es decir de una ciudadanía alerta, vigilante, responsable y dispuesta a defender sus derechos», añadió Tünnermann, académico y jurista.