- La Policía lo implica junto a un sobrino suyo en la muerte de un policía
- Asegura que siempre estuvo cerca del sitio del crimen
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Leonardo José Gutiérrez Torres, uno de los implicados de haber quitado la vida a un policía antidrogas en Nejapa, Manuel de Jesús López Sánchez, se entregó ayer a la Policía Nacional en las instalaciones del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Según la Policía, la madrugada del 14 de noviembre del año pasado, en el kilómetro nueve de la Carretera Vieja a León, Gutiérrez y su sobrino Harold Antonio Gutiérrez Mejía, de 22 años le quitaron la vida al agente del orden, al asestarle primero dos machetazos por la espalda y luego rematado de dos balazos en la cabeza.
Gutiérrez prefiere que el caso lo diluciden en los juzgados. “Ahorita no puedo decir nada”, refirió el sospechoso tras señalar que no conocía a la víctima. Aunque indica que durante el incidente que se suscitó en el sitio del crimen, él recibió un golpe en la cabeza y no precisa lo sucedido, pero refiere que escuchó varios disparos.
“El que no la debe, no la teme, yo siento que voy a salir limpio de ésto”, manifestó Gutiérrez, quien afirmó que nunca huyó, que estuvo escondido cerca de su casa y en los últimos días se refugió en la misma vivienda suya, donde inicialmente tras ocurrido el crimen fue buscado por los agentes que fueron desplegados en amplio operativo de las fuerzas públicas.
Gutiérrez explicó que se escondió cerca de su casa, pues esto lo aprendió viendo películas. El sospechoso señaló que desde donde estaba escondido miraba pasar a los policías que realizaban su búsqueda.
El hombre aseguró ante los funcionarios del Cenidh que huyó por temor a que los agentes tomaran represalia en su contra, debido a que la víctima era uno de sus compañeros, dado que los oficiales que realizaron el operativo supuestamente profirieron amenazas de muerte en su contra.
“Desde el primer momento que me pasó el caso, yo estoy dispuesto a entregarme, pero como estaban los ánimos muy alterados, yo esperé que se calmara todo para venirme a entregar”, explicó a los periodistas ante la presencia de los funcionarios del Cenidh.
Rosibel Sáenz, esposa de éste fue quien realizó las gestiones ante el Cenidh, según dijo porque quiere demostrar su inocencia. Gutiérrez mostró las señas de una herida en la muñeca de la mano izquierda, la cual asegura fue producto de un disparo que le realizó la víctima antes de fallecer.
Gonzalo Carrión, funcionario del Cenidh explicó: “Nosotros vamos a contribuir con la petición de ellos, presenciar su entrega, dicen que tenían temores que no querían andar en esta zozobra de ser perseguido”.
QUE SE ENTREGUE
Leonardo Gutiérrez llamó a su sobrino Harold Gutiérrez, quien aún está prófugo y es buscado por la Policía como uno de los implicados en el crimen, a que siga su consejo y se entregue. “Que se sepa entregar”, aconsejó el sospechoso.