El dolor embargó a los familiares de 13 reos asesinados hace una semana en la Penitenciaría Nacional de Honduras.

Cárceles hondureñas: la vida no vale nada

Hace una semana, 13 reos murieron en un tiroteo durante un motín en la Penitenciaría Nacional de Honduras. Supuestamente, fue un ajuste de cuentas. Las matanzas de reos se han repetido desde 2003 y ninguna ha sido totalmente esclarecida Alberto L. Alemán En cuanto a homicidios y violencia, Honduras alcanza ya niveles tan altos como […]

  • Hace una semana, 13 reos murieron en un tiroteo durante un motín en la Penitenciaría Nacional de Honduras. Supuestamente, fue un ajuste de cuentas. Las matanzas de reos se han repetido desde 2003 y ninguna ha sido totalmente esclarecida

Alberto L. Alemán

En cuanto a homicidios y violencia, Honduras alcanza ya niveles tan altos como los de Colombia y El Salvador. Los asesinatos regulares de presos en las cárceles hondureñas son solamente un tipo más de esa violencia.

Estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) divulgados el año pasado, muestran que en Honduras se cometieron 53 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2003. Ese mismo año, en El Salvador se registraron 55 homicidios por cada 100 mil habitantes, en Colombia 50, en Guatemala 35, en Venezuela 33, en Brasil 18 y en México, 18.

Desde 2003, un fenómeno que ocurre con cierta frecuencia son las matanzas o asesinatos de reos en sobrepoblados penales. Y continúan las denuncias de que misteriosos escuadrones, ligados supuestamente a las fuerzas de seguridad, eliminan sistemáticamente a jóvenes delincuentes en barrios marginales.

El jueves 6 de enero, una riña y ajustes de cuentas, en la versión oficial, provocaron la muerte de 13 reos en la Penitenciaría Nacional. Varios fueron ejecutados con armas de fuego y acuchillados.

Los hechores —otros reclusos— trataron de modificar la escena del crimen, según los forenses, y se ensañaron con sus víctimas. Las heridas de arma blanca parecen haberles sido hechas cuando agonizaban o cuando ya habían expirado.

El Comisionado de Derechos Humanos , Ramón Custodio, y organizaciones civiles han demandado una investigación completa. La Corte Interamericana de Derechos Humanos demandó al Estado hondureño que proteja la vida de la población penal.

La matanza de hace una semana es la tercera de gran magnitud en las cárceles de Honduras entre 2003 y lo que va de 2006, con un saldo global de casi 200 reos fallecidos.

La masacre reciente se suma a la registrada el 5 de abril de 2003 en la Granja Penal de El Porvenir, en el Caribe de Honduras, donde murieron 68 personas, de los que 65 eran presos, en su mayoría integrantes de la pandilla conocida como Mara 18.

Al menos 25 de las 68 personas murieron quemadas en el interior de dos celdas, reveló un informe del Comisionado de Derechos Humanos.

Los demás fallecieron por disparos de armas de fuego y heridas con puñales, machetes y golpes contusos. Entre los responsables de ese crimen figuran policías, militares y reclusos, según diversas fuentes oficiales.

El 17 de mayo de 2004, unos 107 pandilleros murieron quemados y asfixiados en el presidio de San Pedro Sula, norte del país, en un hecho que las autoridades atribuyeron a un incendio provocado por un recalentamiento en las líneas de conducción de energía eléctrica.

Las matanzas de El Porvenir en abril de 2003 y la de San Pedro Sula en mayo de 2004 no han sido del todo esclarecidas por el Gobierno. Los presos no tienen garantizada su vida en ninguna de las 24 cárceles del sistema penitenciario, obsoletas y paraísos del hacinamiento.

Maduro suspendió al jefe de la Penitenciaría Nacional y ordenó investigar. Como en otros casos, es incierto si todo se aclarará por completo.

MENORES, BLANCOS

Casa Alianza, una organización no gubernamental que trabaja con la niñez pobre en Centroamérica, afirma por su parte que en Honduras existe una política deliberada de asesinar a menores de edad pobres.

Un total de 2,756 jóvenes menores de 23 años han sido asesinados en Honduras desde 1998, con 236 casos registrados sólo en el primer semestre del 2005, según Casa Alianza.

Las autoridades hondureñas niegan la existencia de una política oficial de exterminio de jóvenes delincuentes. Una valiente mujer que sirvió en la Policía durante 25 años contradice esas versiones oficiales.

La ex comisionada de Asuntos Internos, María Luisa Borjas, denunció y documentó hace tres años unos 54 casos de ejecuciones extrajudiciales, así como de destrucción de evidencias por agentes de seguridad.

Esos informes fueron a parar a manos de todas las máximas autoridades del país, incluyendo al presidente Ricardo Maduro —afirma Borjas—. Pero nadie fue castigado, sus señalamientos fueron desechados y se le dio de baja.

En una reciente entrevista con la web hondureña Proceso Digital (http://www.proceso.hn/index.php), Borjas mantiene que esta política de ejecuciones extrajudiciales prosigue.

“Claro que sí, las ejecuciones no se han detenido, las ejecuciones continúan, usted ve que aparecen jóvenes asesinados en la periferia de la ciudad y continúan los grupos de exterminio funcionando y las casas de seguridad”, dijo Borjas en la entrevista.

DESDE 2003, 200 REOS HAN MUERTO

Las cárceles son el sitio de mayor inseguridad en Honduras, estima el Comisionado de los Derechos Humanos Ramón Custodio, al referirse a la matanza de 13 reos en la Penitenciaría Nacional, el jueves de la semana pasada.

Custodio indicó a los periodistas que “lo que se está dando en las cárceles de Honduras es historia de una muerte anunciada”.

Agregó que en los centros penales “hay hacinamiento, donde hay cuatro debiera haber una persona, falta el oxígeno y falta, sobre todo, la seguridad, porque las cárceles en Honduras son el sitio de mayor inseguridad personal y pública”.

La matanza del jueves es la tercera de gran magnitud en las cárceles de Honduras entre 2003 y lo que va de 2006, con un saldo global de casi 200 reos fallecidos.

“Lo que hay en las cárceles de Honduras es una permisividad porque allí pasa hasta lo más intolerable posible”, acotó Custodio.

El defensor del pueblo hondureño también recordó que en 2004, un ex diputado hondureño que guardaba prisión en la Penitenciaría Nacional, dijo “me van a matar y nadie hizo nada para salvarlo y lo mataron. Allí hay reos que han entrado y a los 15 minutos son cadáveres y nadie ha investigado esas muertes”. (EFE)

29 CASOS SIN ESCLARECER

En la Penitenciaría Nacional, cerca de Tegucigalpa, al igual que en los 23 restantes que integran el sistema penitenciario, ningún reo tiene garantizada su vida. Solamente en 2005, en la Penitenciaría Nacional fueron asesinados al menos 29 internos, sin que hasta ahora esas muertes hayan sido esclarecidas.

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