- Ineter investiga deslizamiento de tierra
Wilder Pérez R. yCarol Munguí[email protected]
El volcán San Cristóbal volvió ayer a la normalidad, después de haber presentado una situación anómala en el fondo de su cráter, el martes pasado.
Ese día, el coloso incrementó su tremor sísmico hasta superar las 300 unidades RSAM, cuando normalmente este volcán se mantiene entre las medidas 10 y 50.
Según Wilfried Strauch, director de Geofísica, del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), la actividad podría ser un indicio de que el San Cristóbal “se está preparando para una erupción”.
“Pero eso (la erupción) no lo podemos predecir, porque no se sabe cuándo va a ocurrir”, dijo Strauch.
Se cree que el tremor sísmico del martes, imperceptible para el ser humano, pudo ser ocasionado por el movimiento de los gases del magma. “En algún lugar dentro del volcán hay una cantidad de magma hirviendo a alta presión, algo cambió, quizá obtuvo más carga de magma desde abajo”, comentó el científico.
En este caso, el movimiento fue tan alto y sostenido, que el Ineter consideró la posibilidad de declarar la alerta para las poblaciones aledañas, ubicadas en el departamento de Chinandega, 130 kilómetros al oeste de Managua, pero la actividad disminuyó.
Según Strauch, el tremor alcanzó su máximo nivel entre las 10:00 a.m. y la 1:00 p.m. del martes. Desde entonces se mantuvo oscilando alrededor de su nivel normal. Ayer por la tarde, el San Cristóbal oscilaba en las 40 unidades RSAM.
Algo curioso de la actividad del martes fue que no hubo emanación de cenizas, pero eso no fue motivo de alarma para Strauch.
Hasta ayer no se confirmaba si el hundimiento de tierra en el municipio de Villanueva, Chinandega, tuvo relación con la actividad del volcán.
PELIGRO DE DESLIZAMIENTO
Al menos ocho viviendas corren peligro de quedar aplastadas por desprendimientos de tierra del cerro Juan Sapo, ubicado a 17 kilómetros de Villanueva, en el departamento de Chinandega.
Así lo confirmó Gilberto González, responsable de Mitigación y Desastres de la municipalidad de Villanueva, quien confirma para hoy jueves la visita in situ de especialistas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), para determinar la causa de los deslizamientos de tierra.
“Estos son residuos de las lluvias de los constantes huracanes que golpearon la zona y cuya secuela se observa en al menos una hectárea de tierra”, dijo González
El coronel Tirso Mairena, jefe del Segundo Destacamento Militar de la región de Occidente, dijo que tropas del Ejército han informado que desde hace 15 días los campesinos reportaron el hundimiento de sus parcelas, en una extensión de 50 por 150 metros, que estaban sembradas de maíz. Son aproximadamente dos manzanas de tierra, en las faldas del coloso que se eleva 428 metros sobre el nivel del mar.
Mairena subió con los líderes comarcales, cuatro kilómetros hacia arriba en el cerro Juan Sapo y desde allá informó oficialmente de los desprendimientos de tierra que amenazan las ocho viviendas.
ANALIZAN CERRO JUAN SAPO
La Defensa Civil y las tropas del Ejército acompañarán a la comitiva del Ineter que subirá al cerro Juan Sapo a realizar análisis sobre las causas de deslizamientos de tierra que amenazan indirectamente a las comunidades San Ramón, Los Tololos, El Genízaro y El Zapote, donde viven 150 familias.
Carlos Jirón Sánchez, que posee una finca rural de 68 manzanas aptas para la ganadería, dijo que es prioritario tener un informe de los expertos del Ineter.
«Al desplomarse ese sitio queda la cúspide débil y es lo que pone en riesgo el caserío que se asenta hacia abajo», dijo Gerardo Chavarría, dueño de la finca Las Anonillas, quien agregó que una parte de su propiedad quedó partida.