- Imprudentemente cruzó la vía y chofer de camión no lo pudo esquivar
Eduardo Cruz Sá[email protected]
Todavía bajo los efectos del alcohol que ingirió para celebrar el comienzo de un nuevo año, un hombre intentó cruzar la calle de forma imprudente, pero fue impactado por un camión cuyo conductor no pudo evitar la tragedia. El accidentado falleció poco después, a las 2:00 p.m. del pasado lunes primero de enero, tras sufrir el accidente en la entrada del Mercado Israel Lewites, en Managua.
El fallecido fue identificado como Pedro Antonio Gutiérrez Zeledón, de 35 años, un jinotegano que habitaba en el barrio Nueva Vida, en el municipio Ciudad Sandino.
Según familiares, Gutiérrez Zeledón se ganaba la vida vendiendo café en el mencionado mercado. Al momento del accidente todavía estaba ebrio, ya que celebraba la venida de un nuevo año, del cual sólo vio su nacimiento.
Después del accidente, la víctima fue trasladada al Hospital Antonio Lenín Fonseca, donde médicos de ese centro hospitalario intentaron salvarle la vida, pero las lesiones sufridas en la cabeza evitaron que Pedro Gutiérrez sobreviviera a pesar de los esfuerzo de los doctores.
CONDUCTOR DETENIDO
Agentes de la Policía de Tránsito del Distrito Tres detuvieron a Roberto Oswaldo Mendieta Medina, quien conducía el camión placas M 001-565, implicado en la muerte de Gutiérrez Zeledón.
El subcomisionado Leonidas Roque, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Tres de la Policía Nacional, reveló que el detenido podría ser procesado por el delito de homicidio culposo en perjuicio de Gutiérrez.
Gregoria Padilla, esposa de Gutiérrez, en compañía de otros familiares realizaba pláticas con un representante de Mendieta Medina, para que éste se hiciera cargo de los gastos funerarios.
El representante expresó que Roberto Mendieta estaba dispuesto a colaborar con los gastos en que incurrieran en el sepelio de la víctima. Inclusive, propuso una mediación para resolver el conflicto entre las partes.
Pedro Gutiérrez era el sustento de su familia, y deja en la orfandad a dos pequeñas de 10 y 11 años. Gregoria Padilla lamentó la muerte de su esposo y mostró preocupación por sus pequeñas desamparadas.