Momentos en que son sacados los cuerpos de los agentes asesinados en Bluefields.

Policía concluye año con varios casos no resueltos

Asesinatos de taxistas entre investigaciones pendientes de solución Elízabeth [email protected] El 21 de agosto pasado el taxista Ángel Arnoldo Morales Cruz, de 40 años, fue asesinado con saña. A la altura del kilómetro 45, cerca de Las Banderas, municipio de Tipitapa, los lugareños fueron sorprendidos por el hallazgo. El cuerpo inerte presentaba múltiples estocadas, fue […]

  • Asesinatos de taxistas entre investigaciones pendientes de solución

Elízabeth [email protected]

El 21 de agosto pasado el taxista Ángel Arnoldo Morales Cruz, de 40 años, fue asesinado con saña. A la altura del kilómetro 45, cerca de Las Banderas, municipio de Tipitapa, los lugareños fueron sorprendidos por el hallazgo. El cuerpo inerte presentaba múltiples estocadas, fue encontrado maniatado y vendado.

Según el jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Carlos Bendaña, fue un crimen diferente a los otros dos asesinatos cometidos en contra de taxistas durante el 2005 que está por concluir.

Hasta ahora la investigación de este crimen se ha convertido en una asignatura pendiente para las fuerzas públicas de Managua, aunque el jefe policial estima que es un caso que podrán resolver en los próximos días.

“Lo vamos a resolver ya, en estos días”, se limitó a asegurar Bendaña.

Al hacer sus indagaciones, poco a poco los policías descubrieron elementos que los llevaron a concluir que se trataba de un caso relevante diferente a los otros casos de muertes violentas registradas en Managua.

Aunque existen rumores que el móvil del crimen fue pasional, esto no lo confirmó ni negó el comisionado mayor Bendaña.

El rostro de la víctima no presentaba evidencias de golpes, pero en el cuello presentaba múltiples perforaciones, una de las cuales había cortado la arteria yugular izquierda. En el tórax también presentaba varios orificios.

En las investigaciones del asesinato del taxista que realiza un equipo de inteligencia de la Policía de Managua, Bendaña sostiene que “todo el tiempo hubo pistas”, tras señalar, “pero acordate lo que te dije en aquel momento, que vos necesitás evidencias”.

Este año, a criterio de Bendaña, se registraron varios casos considerados peligrosos, pese a ello, considera que en el 2005 esa institución realizó un importante trabajo por la seguridad ciudadana de los capitalinos. “Yo estoy seguro que hay más seguridad en Managua, estoy seguro que la población se siente más segura”, dijo.

Y al referirse al crimen perpetrado en contra del taxista Morales, dijo: “Éste fue un caso que yo les expliqué a ustedes que no era un caso común, había más de 20 puñaladas en el cuerpo de la víctima y producto de eso es que pensamos en otra cosa, más que un caso de asalto”.

OTRO CASO PENDIENTE

Aunque a pocas horas de ocurrido el crimen en contra del policía Manuel López Sánchez, la Policía determinó quiénes son los sospechosos del asesinato, el caso quedó pendiente para ellos, dado que no pudieron echarles el guante a los responsables de la muerte.

El 14 de noviembre del presente año, según la Policía Nacional, Harold Antonio Gutiérrez Mejía, de 22 años, y Leonardo Gutiérrez Torres, de 33, sobrino y tío respectivamente, le quitaron la vida al agente del orden, al asestarle primero dos machetazos por la espalda y luego rematado con dos balazos en la cabeza, con su misma arma de reglamento de la cual lo despojaron. El hecho ocurrió la madrugada del 14 de noviembre en el kilómetro nueve de la Carretera Vieja a León.

Momentos después de ocurrido el crimen del agente policial, los investigadores encontraron el arma de reglamento de la víctima en la vivienda de uno de los supuestos asesinos.

La Policía ha colocado retratos de los sospechosos en la entrada de las instalaciones del Distrito Tres con el anuncio de: “Se busca”. Hasta el momento no son arrestados.

CASO RELEVANTE

Pese a que el múltiple crimen de los policías de la delegación de Bluefields, ocurrió el 4 de mayo del 2004, el caso es incorporado a la lista de los casos no resueltos, debido a que las autoridades anunciaron en septiembre pasado que el caso estaba esclarecido, es otro hecho relevante que los agentes del orden arrastran para el próximo año.

En septiembre pasado el director de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, aseguró que al menos cuatro nicaragüenses figuran como los sicarios pagados por narcotraficantes, presuntamente colombianos, que asesinaron a los policías Juan José Fúnez, Ruth González, Róger Ernesto Villachica y Johnny Dometz.

Y pese a que en ese momento el fiscal Julio Centeno confirmó que la Policía “llenó los vacíos” que existían en la investigación y anunció la posibilidad de presentar en un corto tiempo la acusación en los tribunales; a la fecha las posibilidades se desvanecen.

Ahora se conoció que el 21 de diciembre el Fiscal General envió una carta a Cordero, solicitándole envíe las evidencias materiales que desde hace varias semanas el Ministerio Público ha solicitado a las fuerzas públicas para introducir una acusación en los tribunales en contra de las personas supuestamente involucradas en el asesinato.

Mientras el jefe de la Policía asegura que no cuentan con evidencias en el caso. “El ADN no nos arrojó nada, con todas las muestras que enviamos a España, pero tenemos identificados plenamente a los autores, verdad, tres extranjeros colombianos y los nacionales. Pero el problema es que con el nuevo Código Procesal Penal, si no hay evidencia, eso se nos cae”, dijo Cordero.

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