- Asisten a los presos de penitenciaría de Granada
Lucía Varga C.CORRESPONSAL/[email protected]
Más de 200 reos fueron visitados por la Asociación Patronato de Reos Internos y Liberados de Carazo, ayer martes en el Sistema Penitenciario de Granada, como parte de la misión que desde hace seis años se trazó este equipo para llevar un poco de aliento a los reos y velar por sus derechos humanos.
La mañana transcurrió entre camaradería, oraciones, alabanzas al Creador y consejos. La entrega de paquetes con ropa, jabón, dulces, papel higiénico y hasta juguetes para sus hijos, fue parte del donativo.
Miembros de la Iglesia Concilio Pentecostal Ebenezer de Jinotepe, cuyo pastor es Santiago Selva, realizó un culto haciendo énfasis en la reflexión e invitando al cambio total de sus vidas. “Están aquí presos por sus errores, pero si ustedes se liberan en Cristo, sus vidas irán cambiando, aún detrás de esos barrotes de hierro”, dijo el hermano Gregorio Bracamonte en su prédica.
DEVOCIÓN
La presidenta del patronato, Esmeralda Álvarez de Videa, quien goza de mucho respeto en las cárceles por la devoción que brinda a los reos, abrió la actividad con un esperanzador saludo y aprovechó para instar al buen comportamiento para que sus condenas sean más cortas. “Les traemos un pequeño presente, pero lo más importante es que estamos aquí visitándolos para darles un poco de alegría”, dijo Álvarez.
El patronato está integrado por maestros, sicólogos, abogados y otros profesionales. Trabaja con ayuda de personas de buen corazón, quienes hacen sus donativos para los privados y actividades. En estas fechas también se llevó almuerzo y un paquete a los reos que se ubican en la cárcel preventiva de Jinotepe, según Álvarez.
POETA Y PINTOR
En ese lugar donde las condenas por asesinato atroz, violaciones, robo, tráfico de drogas y otros delitos, tienen tras las rejas a unos 580 ciudadanos de varios departamentos, el poder conversar con una persona que viene de afuera es reconfortante.
Róger Aburto, de 30 años y originario de Jinotepe, dijo que lleva seis años de prisión por asesinato y ha logrado soportar el encierro aferrándose a la pintura y la poesía.
“Tengo un compendio de poesía, quiero ver cómo hago para que me patrocinen y poder hacer mi libro que titularé Amor entre rejas”, refirió Aburto, tras señalar que escribe otro libro que recrea parte de su vida, titulado Bajo los pies de Cristo.
Aburto aprovechó para demandar atención médica porque dice padecer de problemas en los meniscos, lo que le causa mucho dolor cuando camina. Además se quejó de un hongo en uno de los dedos de la mano que asegura le está dañando el hueso.
Leonel Antonio Medrano, de 43 años, también de Jinotepe, dijo padecer de diabetes, insomnio y problemas de presión arterial. Fue condenado a cinco años por tráfico de droga y solicitó al patronato atención médica y medicinas porque sólo le dejan pasar la insulina.
Entre otros padecimientos de los reos, hay alergias en la piel, gastritis y problemas dentales, como el caso de Guillermo Mora Gutiérrez.