Peter Jacobs
En épocas de rápidos cambios y de incertidumbre, estrategias empresariales que parecen muy sólidas pueden descarrilarse con gran rapidez. Un competidor imprevisto ingresa al mercado con un producto barato; el gusto del consumidor cambia rápidamente con la nueva tecnología; eventos mundiales conspiran para estrangular su acceso a recursos esenciales.
Para que una compañía prospere en la actualidad, sus gerentes deben encontrar maneras de incrementar sus unidades y la capacidad de la organización para leer y reaccionar ante los cambios en la industria y en el mercado. Su objetivo: acrecentar la flexibilidad estratégica de la empresa aprendiendo como anticipar potenciales perturbaciones y responder con rapidez.
Para la mayoría de las empresas, la flexibilidad estratégica no es algo fácil, señalan Katsuhiko Shimizu, de la universidad de Texas, en San Antonio y Michael Hitt, de la universidad de Texas.
CINCO PASOS PARA MANTENER LA FLEXIBILIDAD ESTRATÉGICA
1. MIDA Y SUPERVISE LOS RESULTADOS
En Dow Corning Corporation, el equipo de ejecutivos de mayor rango revisa el desempeño estratégico de cada iniciativa de importancia a nivel corporativo al menos una vez cada trimestre. “En realidad, la supervisión es inclusive más fluida, pues nos reunimos con frecuencia para examinar y evaluar el desempeño en los proyectos en relación a objetivos designados”, dice Scott Fuson, director de mercadeo de Dow Corning. La empresa “está involucrada en docenas de diversos mercados donde todo cambia de manera constante. Por lo tanto, una estrecha supervisión es esencial para mantener proyectos encarrilados y dentro del presupuesto”.
2. CONSIGA QUE ALGUIEN HAGA EL PAPEL DE ABOGADO DEL DIABLO
Los líderes necesitan estar al tanto de sus propios prejuicios. De lo contrario, pueden quedar empantanados en una rígida visión del mundo. Una forma excelente de evitar esos prejuicios es designar un socio al que se tenga confianza, o tal vez, a más de uno, para que asuma el papel del abogado del diablo dentro del equipo, dicen Shimizu y Hitt.
¿Y qué ocurre cuando deben adoptarse decisiones al margen del equipo?
Hitt señala que, por falta de tiempo, a veces los gerentes adoptan decisiones por su cuenta. Pero inclusive entonces, dice, compartir ideas con colegas y buscar la retroalimentación puede ayudar a mantener la mente abierta.
3. BUSQUE PERSPECTIVAS EXTERNAS
Oír sin prejuicios los pensamientos e ideas de aquellos que ofrecen diferentes puntos de vista, ya sea desde afuera de una unidad empresarial en particular o de la compañía, es otra manera eficaz de enfrentar las arbitrariedades de la gerencia. Tome en cuenta los pasos siguientes:
_ Designe de manera rutinaria miembros de la junta directiva que no pertenezcan a la organización. Los nuevos directores externos están obligados a aprender acerca de la compañía, y en el proceso suelen poner en cuestión normas y prácticas que se daban por sentadas.
Limite el mandato de los principales ejecutivos. “La llegada de un nuevo presidente del directorio que venga de afuera”, escriben los autores, “ofrece a la organización una oportunidad para que revise viejos conceptos y corrija errores en pasadas decisiones estratégicas”.
_ Cambie gerentes a distintas posiciones de manera rutinaria. Un adiestramiento en diferentes áreas no sólo amplia el conocimiento y la destreza de los miembros de la organización, sino que da energía y anima a los participantes.
4. CONSIDERE LAS DECISIONES COMO UN PORTAFOLIO DE OPCIONES
Las organizaciones generalmente tienen múltiples proyectos e iniciativas simultáneas, y es muy importante que sus líderes no dejen que uno o dos dominen su atención.
Una manera de mantener una perspectiva equilibrada, señalan Shimizu y Hitt, es examinar de manera periódica los proyectos e iniciativas de la organización como un portafolio de opciones. De esa forma, es más fácil reasignar recursos.
5. ANALICE RESULTADOS Y APLIQUE APRENDIZAJES
La flexibilidad surge de la capacidad de aprender. Pero ¿aprenden las empresas todo lo que pueden de las iniciativas estratégicas que adoptan?
Posiblemente no. Los gerentes tienden a pasar por alto lo negativo y a enfatizar lo positivo. Sin embargo, sólo un cuidadoso examen de cuáles fueron las causas de resultados negativos, así como de aquellos positivos, pueden permitir a los gerentes mejorar su experiencia de aprendizaje.
Si por ejemplo la compra de una empresa no da los resultados esperados, y el desempeño es pobre, pero la gerencia aprende mucho de la experiencia, la compañía puede desviar sus bienes y aplicar su nuevos conocimientos a tener más éxito en futuras adquisiciones. O, si el equipo ejecutivo de la empresa descubre que el problema surge de una integración ineficaz, puede posponer una decisión hasta entender mejor el problema.