Nadie es indispensable en el trabajo, pero sí en su casa

Denis Silva García Roman, Times, serif»> Nadie es indispensable en el trabajo, pero sí en su casa Denis Silva García José se graduó hace un par de años aquí en Nicaragua. Tiene un trabajo en el área de las telecomunicaciones en una compañía internacional que lo lleva a viajar con frecuencia por diversos países. Cuando […]

Denis Silva García

Roman, Times, serif»>
Nadie es indispensable en el trabajo, pero sí en su casa


Denis Silva García




José se graduó hace un par de años aquí en Nicaragua. Tiene un trabajo en el área de las telecomunicaciones en una compañía internacional que lo lleva a viajar con frecuencia por diversos países. Cuando le pregunté por su trabajo, me respondió: «Tranquilo, pero muy bien». Por qué tranquilo? le pregunté. Me dio una respuesta muy interesante: «Porque en mi empresa se entra muy puntualmente, pero se debe salir también a la hora precisa». Si te quedas a trabajar más tiempo, tu jefe empieza a dudar de tu capacidad. El trabajo que se asigna es para realizarse dentro de las horas que debes permanecer en la oficina y a la empresa le interesa que quienes trabajan ahí tengan una vida personal.

Esa vida personal empieza a las 6:00 de la tarde. El trabajo no debería sustituir jamás a la vida personal del trabajador. «La única posibilidad de encontrar el equilibrio necesario para que una persona sea sana en lo psicológico, emocional e intelectual es que le dedique tanto tiempo a sus relaciones personales como a sus relaciones laborales».

Las exigencias laborales se han vuelto muy demandantes. Algunas empresas en Nicaragua, han obligado a sus empleados a posponer su vida personal; para un futuro que nunca llega y lo que es peor, a renunciar a ella para sustituirla con la vida laboral, lo cual «es absurdo».

Algunas de las cuestiones que deberían encender la alarma en cualquier institución o empresa, porque son síntomas de que algo anda mal: a) Exceso de reuniones, particularmente de aquellas en las cuales se discute mucho pero no se llega a nada concreto. b) Planes y proyectos muy bien elaborados que rara vez toman forma. c) El premiar a quien permanece trabajando dos o tres horas después de la hora de salida.

Eso sólo puede suceder por tres razones: 1. Porque no le alcanza el tiempo (síntoma de ineficiencia o incapacidad por parte del trabajador) 2. Porque se le ha asignado más trabajo del que debe tener ese puesto (síntoma de ineficiencia de la empresa o de quien asigna el trabajo) 3. Porque hizo cosas ajenas al trabajo durante el tiempo de éste (deshonestidad del trabajador) y, por lo tanto, debe reponer tiempo perdido). Efecto dominó (cualquiera de las tres opciones antes mencionadas sucede con alguien y afecta el trabajo de otros que, como consecuencia, también se tendrán que quedar a completar su responsabilidad.

El que todos los ejecutivos o directivos deban estar siempre (a cualquier hora de cualquier día) disponibles, para lo cual se les obliga a cargar con un rastreador a donde vayan: celular, beeper, radio. El que entre los empleados o directivos de los niveles superiores haya un índice muy alto de divorcios, o peor aún: de infartos y crisis nerviosas. El que los familiares (principalmente esposa e hijos) de los trabajadores se quejen del tiempo excesivo que éstos le dedican a la empresa. El que el único tema de discusión o plática en las reuniones donde coinciden varias personas de la misma empresa sea relacionado con el trabajo. El que los trabajadores descubran que ir al cine, teatro, conciertos, o centros de diversión se ha vuelto una actividad excepcional en su vida. El que el trabajo se convierta en algo agobiante y genere más estrés que satisfacción en quien lo realiza.

¿Te reconoces en alguna o en varias de ellas? ¿Reconoces a tu esposo(a), a tu jefe(a), amigo(a), tus colegas? ¿Las consideras exageraciones? El trabajo es uno de los elementos importantes en la vida de los seres humanos, pero no el único. Una pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que saliste de tu trabajo a la «hora de salida» sin sentirte culpable? Ahora, ¿qué opinas? A veces nos desvivimos tanto por el trabajo que lo menos que esperamos es un reconocimiento o una recompensa a nuestros esfuerzos, sin embargo en la cultura empresarial nicaragüense no existe, y cuando te llaman es para decirte que es lo que esta mal y no, lo que esta bien para seguir mejorando tus actitudes y aptitudes. Por eso es que uno debe compartir con su familia todo el tiempo que pueda. El trabajo se queda y otra persona toma tu lugar, nadie es Indispensable en una empresa. En tu hogar nadie toma tu lugar y tu sí eres indispensable en él. Considéralo: PRIMERO LO PRIMERO.

El autor es director de maestrías de la UCEM

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