- Francesca Mosca, Embajadora de la Unión Europea para Centroamérica y Panamá
- No tiene ni tres meses de haber asumido el mando de la embajada de la Unión Europea en Managua, una de las más grandes de las 130 que el bloque comunitario tiene alrededor del mundo, y confiesa que ya se ha enamorado de Nicaragua, León y El Güegüense. Francesca Mosca habla sobre el futuro de la cooperación, el proceso democrático nacional y el pronto inicio de las negociaciones para un acuerdo de libre comercio
Mario José [email protected]
Esta italiana, aunque gusta llamarse ciudadana europea, viene de cumplir su más reciente misión en Zimbabwe, África. Estará al frente de la Delegación de la Comisión Europea para Centroamérica y Panamá, ubicada en Managua, durante al menos los próximos cuatro años.
Jovial, suelta al hablar y con un español fluido, aunque dice muy modestamente que no lo habla sino que lo intenta hablar, comenta que los años venideros serán muy activos “para fortalecer” las relaciones económicas, de cooperación y políticas entre la Unión Europea (UE) y la región, y en especial con Nicaragua.
Augura, y para ello incluso cruza los dedos de sus manos, que en una cumbre prevista para medianos del 2006 en Viena, Austria, entre los líderes de la UE y Latinoamérica, pueda anunciarse la fecha para el inicio de las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre el bloque comunitario de 25 países y el istmo centroamericano.
Amante de la natación, la lectura y el cine, esta doctora en leyes habla también sobre el conflicto comercial surgido entre la UE y los países latinoamericanos productores de banano, entre ellos Nicaragua, debido a las intenciones europeas de aplicar a partir de enero mayores aranceles a las importaciones de la fruta proveniente de la región.
Aunque existen 130 delegaciones de la UE en el mundo, tan sólo 10 están dirigidas por mujeres. Mosca es una de ellas y no lo piensa dos veces para decir: “Tenemos que incrementar ese número (de mujeres al frente de las embajadas), estamos comprometidos con las cuestiones de género, y tenemos que dar más el ejemplo”.
Entiendo que tiene poco de haber asumido la dirección de esta sede diplomática, ¿cómo ha sido este proceso?
Llegué hace dos meses y medio a Nicaragua. Estuve presentando cartas credenciales en cuatro de los países donde estoy acreditada (Honduras, El Salvador, Guatemala y Costa Rica). Intenté también conocer a toda la gente de esta Delegación, es una delegación muy grande, es una de las delegaciones más grandes, tenemos 85 personas aquí, más el personal en los otros cinco países de la región (incluyendo Panamá). Este año nombramos dos encargados de negocios más: uno en El Salvador y otro en Honduras, pues antes sólo había oficina de coordinación de la cooperación, pero no eran verdaderamente delegaciones subregionales. Eso quiere decir que lo que intentamos hacer, es decir la Comisión Europea, es fortalecer nuestra presencian en Centroamérica.
También me he reunido con los ministros, representantes del cuerpo diplomático, todas las personas con la cual vamos a trabajar en los cuatro años que vamos a estar aquí.
El 2006 se dice podría ser muy activo para las relaciones de Centroamérica y la Unión Europea. ¿Qué podemos esperar : el inicio de las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre ambas regiones?
Como ha dicho usted es verdad que el año 2006 va a hacer un año donde se van a fortalecer todavía más las relaciones entre las regiones. En el 2005 tuvimos tres grupos de valoración conjunta de la integración regional para ver los avances que se hicieron en la integración regional. Las conclusiones de estos grupos van a hacer examinadas en una comisión mixta que se tendrá aquí el 31 de enero en Nicaragua y que esperamos pueda conducirnos a abrir esas negociaciones en Viena en la Cumbre con Latinoamérica.
Lo que es importante es que este acuerdo de asociación tendrá un componente de diálogo político, porque tenemos un acuerdo de cooperación y de diálogo político que se firmó en el 2003, esta parte claro será reforzada. Pero también está el componente del tratado de libre comercio que va a dar más seguridad a las exportaciones de Nicaragua hacia Europa. Por el momento Nicaragua se ha beneficiado hasta ahora del Sistema de Preferencias Generalizado (SPG), ahora hay un nuevo sistema por el cual Nicaragua va a seguir exportando muchos productos libres de aranceles a Europa, pero este es un sistema unilateral que se va acabar en tres años, entonces un TLC será claro mucho más seguro y permanente.
¿Esta cumbre para cuándo está prevista?
Será el 12 y 13 de mayo en Viena.
¿Cree que para esa ocasión se anuncie alguna fecha posible para iniciar las negociaciones para un acuerdo de libre comercio?
(Ríe y cruza los dedos de sus manos)… Sí, lo esperamos, lo esperamos. Ya Nicaragua trabajó mucho en ese sentido porque ha tenido este año la Presidencia Protémpore (del Sistema de la Integración Centroamericana), y El Salvador también fue un motor de la integración. Durante los grupos de evaluación realizados este año se notó que había avances, aunque claro uno puede siempre ver el vaso medio vacío o medio lleno, pero tenemos que tomar en cuenta los avances y lograr que la región siga cumpliendo como completar el proceso de la Unión Aduanera. Lo que vamos a evaluar, a tener en cuenta, es también la voluntad política de la región de adelantar en una unión aduanera en la integración regional.
Estamos hablando de libre comercio pero ¿qué podemos esperar de la Unión Europa en acceso a mercados para muchos productos de Centroamérica, si tomamos en cuenta la propuesta europea de incrementar los aranceles al banano producido en Latinoamérica a partir del 2006?
Si, la Unión Europea ha hecho muchas reformas a la política agrícola. Para el banano la Unión Europea hizo una propuesta, los árbitros de la Organización Mundial de Comercio habían aceptado la metodología, pero no habían aceptado la base estadística sobre la cual se había calculado el arancel. Entonces, propuso una cifra diferente, y lo que vamos a continuar haciendo es ver cómo esto va a ser aceptado por los países de la región.
¿Pasando al plano nacional cuáles serían las perspectivas para Nicaragua en materia de cooperación para los próximos años?
Nicaragua es el país donde nosotros tenemos el programa más grande de cooperación de toda la región y creo que en el futuro seguirá siendo el país donde vamos a poner recursos importantes. En los últimos años hemos pasado a otro tipo de cooperación con este país, que es un tipo de cooperación más madura, más de socio, y es una cooperación donde nosotros apoyamos el Presupuesto del Estado, es apoyo presupuestario. Claro, esto implica otro tipo de diálogo con el Gobierno. No es que vamos a estar metidos para construir una carretera y vamos a hacer toda la licitación, no, el dueño de todo esto es el país. Entonces, será sobre la base del cumplimiento de algunos indicadores que se podrá desembolsar algunos tramos de este apoyo presupuestario.
¿Tenemos algún estimado de la cooperación europea para Nicaragua para los próximos años?
No, es difícil decirla por el momento. Lo que estamos haciendo es una nueva estrategia para el país. Los montos que serán incluidos en esta estrategia no se saben, pero no serán menos de lo que han tenido durante los últimos cinco años.
¿Este apoyo presupuestario seguirá centrando sus intereses en el sector social?
Sí, vamos a seguir en el mismo espíritu de lo que hemos hecho hasta ahora. Estamos en la educación, también el desarrollo rural, esto es muy importante, y creo que otras prioridades del Gobierno las vamos a incluir en nuestra estrategia.
Me parecería también un aspecto importante que, si se inician estas negociaciones para un tratado de libre comercio, tendríamos también que tener en cuenta un fortalecimiento de los sectores que necesitan ser fortalecidos, para poder ponerse al día con los nuevos desafíos que tendrán con la Comunidad Económica Europea.
En el 2006 hay elecciones nacionales en Nicaragua. ¿Qué espera la Unión Europea de este proceso?
Lo que la Unión Europea quiere en todos los procesos democráticos, es que sigan de una manera transparente y libre, y que los ciudadanos puedan expresar su voto de manera responsable e informados. Después, la palabra la tienen los ciudadanos. Si el proceso se adelanta de esta manera, es la voluntad de los ciudadanos que se tiene que respetar. Nosotros estamos listos para enviar observadores a esta elección y es todo lo que queremos hacer, no queremos otra cosa.
Queremos la estabilidad del país, queremos que Nicaragua siga en una política de desarrollo que sea un alivio para la pobreza. Esperamos que cualquier gobierno que venga tenga en su agenda la cohesión social y el alivio de la pobreza.
¿La Unión Europea será un interventor, es decir asumirá un proceso intervencionista en el proceso electoral?
Nosotros estamos realmente interesados en un avance de la democracia, es lo que nosotros queremos hacer, es apoyar todos los pasos que ha hecho Nicaragua para reforzar sus instituciones y una verdadera democracia. Para nosotros, como he dicho, es expresar la participación de los ciudadanos, pero también tener instituciones independientes, esto es una base para la democracia.
¿Cuál es su valoración sobre lo que Nicaragua ha hecho en estos últimos años?
Tengo poco de estar aquí, tendré que seguir examinando mejor lo que pasa, pero me parece que son bastantes politizadas las instituciones y la justicia, y pensamos que la justicia debe de ser justa y no tanto politizada.
Regresando un poco al ámbito económico, Nicaragua está esforzándose por atraer más turistas, entre ellos europeos. ¿Cómo ve estos esfuerzos y cómo podría ayudar?
Me gusta muchísimo su pregunta porque desde el momento que llegué aquí yo dije: es una de las prioridades con la cual tendremos que trabajar, y es fortalecer las inversiones en estos países de América Central, y por supuesto Nicaragua, y el turismo abre oportunidades.
¿Qué le dijeron cuando le indicaron venir a Nicaragua?
No me dijeron, no, no, no… (ríe). Es que cada uno de nosotros cuando tiene que cambiar su sede, tiene que indicar dónde ir. Después hacen entrevistas, como si fuera un examen, sí, porque la Unión Europea quiere siempre mandar la persona que piensan sea la más apta para el trabajo que va a hacer, por eso tenemos este sistema.
Entonces usted escogió venir a Nicaragua. ¿Por qué Nicaragua?
Bueno, estaba en México, Nicaragua y Perú, porque no los conocía y quería tener una nueva experiencia: Latinoamérica. Conozco bastante bien África, quería tener otras experiencias, de otros lugares, con otro tipo de cooperación y de relaciones. Nicaragua es muy importante para mí, es un desafío muy grande de los tres que mencioné, la de Nicaragua es una de las delegaciones más grande. Y claro, estoy contenta que quedé en Nicaragua.
¿Usted si no me equivoco es la primera mujer que asume la jefatura de la embajada?
No sólo la primera mujer aquí, pero sabe que hay 130 delegaciones de la Unión Europea en el mundo y sólo 10 de ellas dirigidas por mujeres. Tenemos que dar más ejemplo, dar un incremento de esto, estamos comprometidos con las cuestiones de género y tenemos que hacerlo también con nosotros. Tenemos que dar el ejemplo como dicen.
ENTRE MÁSCARAS, LETRAS E IMÁGENES
Conoce muy bien África, ha trabajado buena parte de su vida en Bruselas, la capital administrativa de la Unión Europea, y por Latinoamérica ha estado de vacaciones, específicamente en México. Pero ahora que ha conocido Nicaragua, “aunque de momento muy poco”, confiesa que la ha cautivado.
“He logrado conocer poco Nicaragua. En estos dos meses y medio al frente de la Delegación he viajado al exterior, entonces no he podido viajar mucho por Nicaragua, pero donde he ido es a Granada y León, esto fue una sorpresa muy bonita. León es realmente una ciudad encantadora y creo que también otros me han dicho que hay otros lugares muy bonitos que espero poder visitar durante los próximos cuatro años que voy a estar aquí”, expresa en su conversación con LA PRENSA.
Para no dejar duda, confiesa que para Navidad vendrán a Nicaragua sus dos hijos, uno que trabaja en Bélgica y otro que estudia en Italia. Y añade que espera pronto poder visitar el Caribe nicaragüense.
“No hablo español, intento decir algunas cosas, no puedo decir todo lo que quiero en español. Hablo italiano, francés, ingles y un poquito de alemán”, detalle en tono más que modesto.
Gusta nadar, cosa que dice espera hacer mucho en Nicaragua, Y entre otros pasatiempos favoritos figuran la lectura, e ir al cine y al teatro. “Pero no tengo mucho tiempo para hacer estas cosas”, añade al tiempo que ríe una vez más.
“Lo que gustó muchísimo —relata— fue una de las primeras cosas que vi cuando llegué aquí, fue un espectáculo de El Güegüense. No comprendí mucho, era mi primer o segundo día en Nicaragua”.
“Me encantó con esas máscaras y todo estos bailes, además que recientemente El Güegüense fue nombrado Patrimonio Mundial Inmaterial de la Humanidad. Creo que siempre es muy, pero muy importante, conocer a la cultura del país porque es el alma del país. Y quiero verlo otra vez. En esa ocasión lo vi en la casa de un colega mío que había organizado una reunión”, indica con detalles.