WASHINGTON/ AP y AFP
El presidente George W. Bush rechazó el lunes las críticas a su decisión de aprobar el espionaje de ciudadanos en territorio nacional, afirmando que lo seguirá aplicando mientras la nación continúe enfrentando la amenaza de un enemigo que desea asesinar a ciudadanos estadounidenses.
“Como presidente de los Estados Unidos y como comandante en jefe tengo la responsabilidad constitucional y la autoridad constitucional de proteger a nuestro país”, dijo el mandatario en conferencia de prensa en la Casa Blanca. Añadió que la ley incluye salvaguardas para las libertades cívicas.
Bush se enfadó ante la pregunta de si existían límites al poder presidencial en tiempos de guerra, y expresó que no tenía “poderes dictatoriales”.
“Acabo de describir los límites de este programa en particular y eso es lo que el pueblo estadounidense debe comprender”, dijo.
Elevando la voz, Bush retó al titular del bloque demócrata en el Senado, Harry Reid, y a la senadora Hilary Clinton —sin nombrarlos— a permitir que pase a votación la ley que renueva la vigencia de la Ley Antiterrorista conocida como “Ley Patriota”.
“Quiero que los senadores de Nueva York o Los Ángeles o Las Vegas me expliquen por qué esas ciudades son más seguras sin esa extensión”, dijo. Reid representa al Estado de Nevada, donde está Las Vegas; Clinton es senadora por Nueva York y ambos ayudaron a obstruir la ley la semana pasada.
“En una guerra contra el terrorismo no podemos prescindir de esa ley ni siquiera un momento”, declaró Bush.
Reid se apresuró a responder. “El Presidente y la conducción republicana deben dejarse de juegos políticos con la Ley Antiterrorista”, dijo en un comunicado, y añadió que él y otros demócratas están a favor de extender la ley por tres meses mientras se negocia un acuerdo a largo plazo.
El proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes, pero los demócratas han obstruido su sanción definitiva y sus perspectivas son inciertas en los últimos días del actual período de sesiones. Los críticos consideran que algunas cláusulas socavan las libertades individuales.
La conferencia de prensa, que duró poco menos de una hora, fue el más reciente de una serie de actos mediante los cuales el presidente ha tratado de detener las críticas a la guerra en Irak y revertir su caída en las encuestas.
Al iniciar la conferencia, Bush dijo que el espionaje sin orden judicial realizado por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) fue un arma esencial en la guerra contra el terror.
“Fue vergonzoso que alguien revelara la existencia de este programa importante en tiempos de guerra. El hecho de que discutamos este programa ayuda al enemigo”, aseguró.
En el Congreso, los demócratas rechazaron los argumentos de Bush y lo acusaron de abuso de autoridad.
“¿Dónde dice la Constitución que está autorizado a intervenir los teléfonos de ciudadanos estadounidenses sin supervisión judicial?, preguntó el senador Carl Levin.