Los cadáveres de William Fletes Salinas y Jorge Carrión, cuando eran trasladados al Instituto de Medicina Legal.

Pólvora acaba con dos jóvenes

Mueren al incendiarse bodega clandestina de pólvora, cuya dueña es la madre de una de las víctimas Ley 510 prohíbe almacenar pólvora en lugares sin condiciones Eduardo Cruz Sá[email protected] El roce entre dos mechas de cargacerrada provocó el incendio en una bodega clandestina de pólvora, en el que William René Fletes Salinas, de 25 años, […]

  • Mueren al incendiarse bodega clandestina de pólvora, cuya dueña es la madre de una de las víctimas
  • Ley 510 prohíbe almacenar pólvora en lugares sin condiciones

Eduardo Cruz Sá[email protected]

El roce entre dos mechas de cargacerrada provocó el incendio en una bodega clandestina de pólvora, en el que William René Fletes Salinas, de 25 años, y Jorge José Carrión Cuadra, de 21, fallecieron con los cuerpos totalmente calcinados, la mañana de ayer, detrás de la Iglesia de Santo Domingo, en el barrio del mismo nombre, en Managua.

Félix Antonio Huerta Hernández, de 21 años, un sobreviviente al siniestro, relató que él, junto a Fletes y Carrión, se encontraban apilando unas cajas de pólvora cuando, de repente, una de ellas tomó fuego, el cual se expandió por toda la bodega.

Huerta salió del lugar para salvar la vida de Silvia Lisseth Solano, de 13 años, quien se encontraba dentro del inmueble, mientras Carrión y Fletes intentaban extinguir las llamas. Ellos no pudieron salir.

Las investigaciones del Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional determinaron que no se produjo ningún cortocircuito, sino que el incendio fue provocado por la manipulación de la pólvora, cuando las víctimas se encontraban apilando el producto.

El subcomisionado Pablo Emilio Ávalos, segundo jefe del Distrito Cuatro de la Policía Nacional, explicó que el incendio no duró más de cinco minutos, pero fue suficiente tiempo para que se quemara toda la pólvora que se encontraba almacenada en el lugar de manera ilegal.

Rosa Salinas, propietaria de la pólvora, es también madre de William Fletes Salinas, uno de los fallecidos. Cada diciembre, ella se traslada con su familia, desde el barrio El Calvario, en León, hacia la Plaza Santo Domingo, en Managua, para dedicarse a vender pólvora en ese sector.

Salinas cuenta con un permiso para vender pólvora, pero no para almacenarla en la vivienda de una mujer identificada como Julia. El inmueble donde ocurrió la tragedia no tiene condiciones de seguridad para almacenar este producto.

La tragedia es grande para Rosa Salinas, ya que perdió a su hijo, se le quemó la mercancía y también falleció uno de sus trabajadores. Ahora podría enfrentar un proceso legal por almacenamiento de explosivos sin autorización.

Paulina Cuadra, madre del otro fallecido, se encontraba desconsolada, al igual que Rosa Salinas, quien sufrió varios desmayos.

Las autoridades policiales del Distrito Cuatro se reunieron ayer por la mañana con los dueños de 11 tramos de pólvora autorizados en la Plaza Santo Domingo para abordar la problemática que se presentó en el lugar.

Los comerciantes sacaron todo el producto que tenían almacenado ilegalmente y la Policía se comprometió a brindarles seguridad ante potenciales hechos delincuenciales perpetrados en su contra.

PIDEN DENUNCIAR BODEGAS CLANDESTINAS DE PÓLVORA

El comisionado Luis Barrantes, jefe del Distrito Cuatro de la Policía Nacional, pidió a la población que denuncie los almacenamientos de pólvora que no están legalizados, para evitar tragedias como la ocurrida la mañana de ayer.

“Estas bodegas clandestinas de pólvora ponen en peligro la vida de las personas que se encuentren en el edificio y también de las que viven en los alrededores”, expresó Barrantes.

El subcomandante Héctor Sevilla, titular de la Dirección General de Bomberos, explicó que el problema en este caso es que Rosa Salinas tenía la bodega de manera clandestina, y se deben tomar medidas, aplicar la Ley 510, sobre armas y control de explosivos.

“Vamos a proceder a citar a todos los expendedores autorizados para que declaren y digan dónde tienen pólvora almacenada clandestinamente”, expresó el funcionario.

PODRÍAN PROCESARLA

Autoridades policiales y jurídicas valoran si acusarán por el delito de exposición de personas al peligro a Rosa Salinas, madre de uno de los fallecidos y propietaria de la pólvora. “Queremos sentar un precedente en estos casos, porque a los dueños de tramos de pólvora se les han impartido seminarios y no se atendieron las orientaciones”, expresó el subcomisionado Pablo Emilio Ávalos, segundo jefe del Distrito Cuatro.

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