La importancia de los consulados

Alejandro J. Gallard-Prío

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La importancia de los consulados


Alejandro J. Gallard-Prío




Debido a la cada vez mas importante presencia de nuestra Diáspora a nivel mundial, la misión de los cónsules ha cambiado, ya que ahora la atención y ayuda a nuestros coterráneos es la principal razón de ser de los consulados, que en muchos casos carecen del personal y facilidades que urgentemente necesitan para atender la cada vez más creciente demanda de los nicaragüenses que acuden a ellos en busca de apoyo y consejos, desde legales hasta sociales.

No voy aquí a comparar los servicios que prestan los consulados de países que, como Nicaragua, tienen un fuerte número de connacionales en países receptores de inmigrantes, ya que aquí se carece de fondos para todo.

Pero sí sugiero que la Asamblea Nacional y Hacienda tomen en consideración que nuestros hermanos que trabajan lejos de su tierra natal, son la mayor fuente de ingresos para nuestra economía, tales como las remesas familiares, las pequeñas pero numerosas inversiones, el turismo familiar que crece año con año, y los nicaragüenses que deciden regresar con sus ingresos y ahorros.

Todo ese dinero es mayormente para consumo de bienes que contribuye al Presupuesto General de la República con el 15 por ciento del IVA, por lo que deberían trasladar fondos para lo que se debe considerar una inversión en servicios para quienes tantos beneficios le dan a la nación.

Los consulados son el contacto directo con la Nicaragua que ellos añoran, son su mejor fuente de información, su refugio, son donde ellos esperan recibir el afecto que distingue a los nicaragüenses, para lo cual hay que reubicar ciertos consulados, especialmente aquellos que están en el mismo edificio de las embajadas a pesar de sus quehaceres son muy distintos a los consulares.

Es necesario incrementar el número de personal de servicio en los consulados y si esto no fuese posible en el futuro inmediato,se debe invitar a personas pertenecientres a nuestras comunidades, que tengan espíritu de servicio, para cooperar gratuitamente en labores de servicios informativos y asesoramiento.

Es recomendable que las oficinas consulares estén localizadas en locales amplios y de fácil acceso para nuestros paisanos, que son hombres y mujeres que trabajan largas horas y seis días a la semana y que no pueden darse el lujo de perder un día de trabajo ni cargar su presupuesto con gastos onerosos que significa actualmente visitar ciertos consulados que están ubicados en lugares poco accesibles y donde el estacionamiento es costoso.

Es también muy importante aumentar el número de consulados bajo la responsabilidad de cónsules honorarios, que deben ser personas conocidas y respetadas por nuestras comunidades por su espíritu de servicio social y que además puedan afrontar los gastos que este servicio requiere con dignidad y honorabilidad.

Estos cónsules pueden prestar importantes servicios consulares, debidamente adiestrados y autorizados por la Dirección General de Consulados, lo cual sería de gran beneficio para los nicaragüenses que residen fuera de las conocidas urbes metropolitanas.

Lo ideal sería que estos consulados tuviesen un pequeño presupuesto que les permita contratar localmente a una persona que asista al Cónsul a dar un más eficiente y extenso servicio a nuestros coterráneos.

El autor fue Cónsul Honorario de Nicaragua en Philadelphia (1996-2005).

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