- Datos sobre armas iraquíes estaban equivocados, dice
WASHINGTON/EFE
El Presidente de EE.UU., George W. Bush, asumió el miércoles la responsabilidad de ir a la guerra en Irak con datos base en datos erróneos y pidió paciencia para la ofensiva estadounidense en el país árabe, donde mañana se celebran comicios.
El mandatario pronunció ayer un discurso ante el Woodrow Wilson Center for International Scholars, un centro de estudios, en Washington, en la última alocución de una serie de cuatro en las que ha defendido su estrategia en Irak frente al desencanto de los estadounidenses por la marcha de la guerra.
En su discurso reconoció que fueron “erróneos” los datos de los servicios de inteligencia que se manejaron para declarar la guerra, porque Irak contaba con armas de destrucción masiva, lo que ha resultado ser falso.
“Como Presidente, soy responsable de la decisión de ir a Irak y también tengo la responsabilidad de solucionar lo que fue erróneo mejorando nuestros servicios de inteligencia, que es exactamente lo que estamos haciendo”, afirmó.
Pese a todo, sostuvo que la decisión de invadir el país árabe fue la correcta.
“Mi decisión de derrocar a Saddam Hussein fue la adecuada. Saddam era una amenaza y el mundo y los ciudadanos estadounidenses están hoy en mejor situación porque él ya no está en el poder”, subrayó Bush.
En cuatro discursos, Bush ha defendido su plan bélico frente a algunos legisladores demócratas que han pedido un calendario para la retirada de las tropas estadounidenses de Irak.
Bush asegura que EE.UU. “no puede y no debe abandonar Irak antes de que se haya alcanzado una victoria total”.
El Gobierno estadounidense ha depositado sus esperanzas en el éxito de los comicios de este jueves, que considera que asestará un duro golpe a los insurgentes y representará un golpe de moral para los estadounidenses.
Cerca de 155,000 soldados estadounidenses permanecen desplegados en el país árabe, donde han muerto ya más de 2,140 militares de EE.UU. y más de 30,000 iraquíes —según Bush—, en medio de ataques y atentados a diario.
El éxito de esos comicios permitiría a Bush alegar que su estrategia es la adecuada y —si el gobierno resultante es estable—, con el tiempo facilitaría la salida gradual de las tropas estadounidenses.
WOLFOWITZ: «DE SABER, NO INVADIRÍAMOS
El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, sugirió que las fuerzas estadounidenses no hubieran invadido Irak si Washington hubiese sabido que el régimen de Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva.
“No estoy seguro, de acuerdo con la evidencia que tenemos ahora, de si hubiéramos podido estar absolutamente convencidos de que no había peligro”, dijo Wolfowitz la semana pasada en Washington.
“Si alguien nos hubiera dado una garantía del Lloyds de Londres, de que no había posibilidad de que se usaran armas de destrucción masiva”, prosiguió Wolfowitz, refiriéndose a la antigua compañía de seguros británica, “hubiéramos considerado obtener más apoyo de la oposición interna iraquí, y Estados Unidos no hubiera hecho el trabajo como lo hizo”, aseguró.
Wolfowitz es ex vicesecretario de Defensa y uno de los arquitectos de la guerra, dijo que el miedo de que Irak usara armas de destrucción masiva era la mayor preocupación del general Tommy Franks, quien planeó y dirigió la invasión.