Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]
Un inusual rezo se realizó en la finca cafetalera Concepción de María en Dolores, de Carazo, en homenaje a la Virgen de Guadalupe, donde decenas de cortadores de café se unieron al acto religioso que fue promovido por los dueños de la propiedad.
Compartir el calor humano de la Navidad fue el objetivo dijo el productor cafetalero, Aldo Rappaccioli, quien junto a su esposa, Consuelo Chamorro, acostumbran involucrar cada año a las familias que laboran en los surcos para celebrar la ocasión de fin de año.
Esta es una tradición que viene de nuestros padres y hemos querido mantenerla”, refirió Rappaccioli. En el acto religioso participaron unas 50 familias y fue el momento de retribuir a los trabajadores el agradecimiento por su labor en la cosecha del café.
Un sacerdote franciscano brindó una charla alusiva a la Virgen de Guadalupe y al fervor que los nicaragüenses han dado a esa imagen.
Un coro entonó alegres cantos a La Purísima y los niños y adultos recibieron zapatos, golosinas y muchas sorpresas. “Tratamos de dar al campesino lo que sabemos le hace falta y eso nos llena el corazón”, comentó Rappaccioli.
Para Rappaccioli, en la zona no existe el trabajo infantil en los cafetales. Explicó que tradicionalmente se da que los padres llevan a sus niños al corte como una forma de protegerlos, dado que es la época en que salen de la escuela.
Los cortadores de esta finca tendrán otra fiesta el 24 de diciembre. Según el cafetalero, la tradición es celebrar a la Virgen el 7 de diciembre, pero este año quisieron unirse al fervor de la Virgen de Guadalupe.