ESTOCOLMO/ EFE
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Pinter denuncia a los EE.UU.
ESTOCOLMO/ EFE
El británico Harold Pinter convirtió ayer el tradicional discurso del premiado con el Nobel de Literatura, en un duro alegato político contra Estados Unidos, lleno de ironías y referencias históricas, y en el que recitó a Pablo Neruda y mencionó reiteradamente el caso de Nicaragua.
Ausente por prescripción médica, debido al tratamiento contra un cáncer al que está siendo sometido, Pinter recurrió, como estaba previsto, a una grabación en vídeo.
Pinter negó por falsos los motivos que originaron la guerra de Irak, para luego hacer un repaso descarnado de la política exterior estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial, cuyos “crímenes”, a diferencia de las “atrocidades” de la URSS, no sólo no han sido documentados, sino que “de ningún modo se les considera como tales”.
Buena parte de este repaso histórico se centró en la “tragedia” de Nicaragua en la época de la revolución sandinista, que el dramaturgo considera un caso significativo de la política de EE.UU.
Aunque criticó la arrogancia y las contradicciones de los sandinistas, Pinter defendió sus “logros” en la reforma agraria y la gratuidad de la educación y la sanidad, y cómo su condición de “ejemplo peligroso” justificó los esfuerzos estadounidenses.
Como muestra del “tapiz de mentiras”, citó la acusación del ex presidente Ronald Reagan a Nicaragua de ser una “mazmorra totalitaria”, pero la falta de condena contra otros regímenes.