- “Se han extralimitado”, dice el dirigente sandinista
Ludwin Loáisiga Ló[email protected]
El dirigente sandinista Daniel Ortega Saavedra acusó a la Comisión Pro Derechos Humanos y Paz del parlamento de “extralimitarse”, al aprobar una serie de indultos que benefició a personas que cometieron asesinatos atroces.
“Allí se han extralimitado en algunas resoluciones”, dijo Ortega y también sostuvo que no se debe culpar a todo el parlamento por la lista de personas indultadas: “No señalaría a toda la Asamblea, sino a la comisión encargada”.
Entre los indultados también se incluye a personas que cometieron el delito de traficar drogas, a pesar de que la Ley 285, relacionada con estupefacientes, sicotrópicos y sustancias controladas, prohíbe la excarcelación bajo fianza y los beneficios de la condena condicional, libertad condicional, indulto o amnistía.
La Ley 285 también incluye a las personas involucradas en el crimen del lavado de dinero.
Luego de ratificarse la lista de indultos, surgió entre algunos sectores la inquietud de si esa acción de los diputados podría crear un precedente para que en el futuro los procesados por lavado de dinero —entre ellos el ex presidente Arnoldo Alemán— también sean beneficiados con un indulto o amnistía.
ESCASA PROBABILIDAD
Para el analista Carlos Tünnermann, las probabilidades son escasas.
“No puede ser para el caso de amnistía, que es lo que se maneja, porque es un delito común y el doctor Alemán está siendo procesado por el delito de lavado de dinero, peculado, malversación de fondos públicos, es decir por delitos comunes y la amnistía se puede dar para delitos políticos o comunes conexos con políticos”, explicó Tünnermann.
“Difícilmente podría estarse creando un precedente para amnistía”, añadió el analista.
No obstante, Tünnermann también manifestó que es la Comisión Pro Derechos Humanos y la Paz la que aprueba indultos bajo el razonamiento de “benevolencia”, para favorecer a personas cuyos casos son muy particulares.
“Eso queda a criterio de la comisión, ser benevolente o no”, concluyó Tünnermann.