Ricos baños para la piel

¿Aún no ha encontrado tratamientos para proteger su piel del viento, sol y productos químicos? Tranquila, el barro, la leche, la miel y las frutas son sus fieles aliados. Éstos son muy apetecidos desde la antigüedad para fines estéticos y terapéuticos, aplicados a través de mascarillas corporales, conocidos como baños embellecedores por la reina Cleopatra. […]

¿Aún no ha encontrado tratamientos para proteger su piel del viento, sol y productos químicos? Tranquila, el barro, la leche, la miel y las frutas son sus fieles aliados. Éstos son muy apetecidos desde la antigüedad para fines estéticos y terapéuticos, aplicados a través de mascarillas corporales, conocidos como baños embellecedores por la reina Cleopatra.

Para encarrilarla rumbo a una piel desestresada, protegida y radiante, nos contactamos con Arlen Vado, consultora de belleza de Diva’s Nails & Beauty Center, quien nos enseña a sacarle provecho a las frutas, leche, avena, miel y otros.

“Desde muy jóvenes, todas y todos debemos hacernos baños porque estamos en contacto con impurezas del medio ambiente, aunque estemos dentro de la oficina porque el aire acondicionado nos reseca la piel o la pone más grasosa; sobre todo, manos, codos y pies, a las que regularmente andamos de sandalias”, expresa Vado.

El baño debe ser un hábito para las personas que les gusta tomar el sol en la playa, también para quienes nadan en aguas cloradas de las piscinas.

Toques de leche, miel, avena y frutas…

El uso que nosotras podemos hacer de productos naturales es tan variado, por eso nunca pasan de moda “porque cada una contiene proteínas y minerales, que al combinar sus efectos son mejores”, dice Vado.

Por ejemplo, en las frutas abunda el potasio, necesario para la transmisión del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. La leche es rica en calorías, carbohidratos, grasas, sodio, calcio, potasio y hierro. La avena es prodigiosa por su fibra, hidratos de carbono y lípidos. La miel es codiciada por su glucosa y fructosa.

Barro glorioso

Otro regalo de la tierra para estar bella y saludable es el barro (arcilla). Existe en rojo, verde, negro y blanco. Amanda Lacayo de Marín, terapeuta del Centro Terapéutico San Juan, nos explica las divinidades del barro, compuesto de silicato de aluminio y minerales como sílice, fosfato, hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, entre otros, dependiendo del lugar donde se extraiga.

Entre las propiedades más importantes se destaca la absorción que consiste en retener entre sus partículas, líquidos y gases. Desinflama, desintoxica, depura, elimina los dolores, es relajante y ayuda a adelgazar. El barro más utilizado es el blanco, llamado ventonita.

¡Cuidado!

Antes de untar la mascarilla, el cuerpo debe estar limpio y seco. La terapeuta Amanda Marín, recomienda a las personas con problemas de hipotensión mezclarlo con agua tibia purificada por lo que por naturaleza, el barro es helado, mientras que para las personas hipertensas no hay problemas porque ayuda a disminuir su crisis. Se acostumbra mezclarlo con agua destilada.

Utilidades

Para que nos sintamos relajadas es bueno aplicarlo en la nuca, cerca del cerebelo y en la espina dorsal. Para deshacernos de esas libritas de más, el barro es el punto clave. Se pone en el área del abdomen para desechar las toxinas. Además, rejuvenece, limpia y da color a la piel.

Exactitud

Arlen y Amanda aconsejan realizar estas mascarillas mínimo dos veces por semana o todos los días. Sin ningún problema pueden alternar con frutas, leche, miel, avena y otro día con el barro. Tenemos que ser exactas con el tiempo indicado porque todo lo desechado si no lo retiramos a tiempo, las impurezas vuelven a impregnarse.

¿Cómo se fusionan las frutas, avena, miel y leche?

Fácil, sólo tenemos que conseguir una papaya empezando a madurar y una piña completamente madura, le quitamos las cáscaras y desbaratamos las frutas como si estuviéramos haciendo un puré. Mezclamos tres cucharadas de miel de abeja, media cucharada de vitamina C pulverizada, una cucharada de naranja dulce, lista para untarla en la piel húmeda después del baño. Luego de cinc o minutos se enjuaga con agua tibia, se seca y se aplica crema de avena.

Para exfoliar

Los secretos de belleza no tienen límites, siempre es bienvenido un ingrediente nuevo como la cocoa y la fécula de maíz. “Chocoguapa” es una pasta para exfoliar la piel y cutis, la cual consiste en mezclar miel y cocoa en polvo, la cual utilizamos normalmente, la calentamos, la dejamos enfriar y la untamos por todo el cuerpo. Una vez endurecido, retirar con agua tibia.

Para evitar la resequedad, mezcle un poquito de jugo de limón, miel y avena granulada, aplique por 30 minutos, retire con agua.

Leche, avena, frutas, miel y barro para mantenerse regia

Barro con fines estéticos

Aplicación debe durar de 20 a 30 minutos.

Corrige las manchas, acné, barros. Desaparece la celulitis y estrías. Quema la grasa y reduce el peso.

Barro con fines terapéuticos

El estreñimiento y los intestinos inflamados.

Retención de líquidos

Quemaduras

Artritis, venas inflamadas o várices

Insomnio

Eccemas, soriasis, esguince, torceduras, golpes

Úlceras en los pies o en cualquier zona del cuerpo

Inflamación en general

Mejora la circulación

sanguínea y linfática

Problemas renales

Preparación del barro

Solamente se mezcla con agua purificada hasta crear una pasta sin grumos, añada gotitas de limón. Estrictamente, la disolución debe hacerla en un recipiente plástico, del mismo material la cuchara o bien de madera. Para fines terapéuticos puede mezclar el barro con agua hervida con hojas de mango o naranja agria.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí