María: dos grandes vocaciones

Pbro. Rafael Ibarguren*[email protected]

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María: dos grandes vocaciones


Pbro. Rafael Ibarguren*
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En estos días en que el pueblo nicaragüense manifiesta con calor su acendrado amor a la Virgen Purísima, se publica en Italia un interesante libro sobre María.

“Un libro más”… dirá algún razonable lector, a la vista de la multitud de títulos que se editan sobre la Madre de Dios. Parece que se contabilizan más de tres mil por año en todo el mundo.

Pero éste no es un libro más; ni por el tema que lo ocupa, ni por la calidad del reportaje, ni por el prestigio del autor. Hablo de Hipótesis sobre María de Vittorio Messori, editora Ares, Milán, Italia.

Vittorio Messori no es un personaje banal. Es uno de los escritores católicos italianos más leídos, más traducidos y más vendidos en el globo. Dos de sus libros han sido “best-sellers” mundiales: Informe sobre la fe, que recoge entrevistas hechas por él al entonces Cardenal Ratzinger y Cruzando el umbral de la esperanza, donde se vuelcan luminosas enseñanzas del añorado Papa Wojtyla.

Después de estos dos títulos célebres en los que Messori se hace eco de la voz de los últimos Papas, es a la Virgen María que el talentoso escritor proyecta con su reconocida pluma.

El pasado 25 de noviembre, la agencia noticiosa Zenit entrevistó al autor sobre su nuevo libro. Me pareció oportuno dar a conocer algunas de sus declaraciones en esta prestigiosa tribuna de la cultura y del pensamiento contemporáneo que es la página Opinión de LA PRENSA. Transcribo tres preguntas con sus respectivas respuestas:

Pregunta: ¿Por qué este libro? ¿Cuáles son los objetivos y el sentido de la investigación?

Respuesta: Cuando en 1976 publiqué mi primer libro, Hipótesis sobre Jesús, muchos lectores me pidieron que me pusiera al trabajo con las Hipótesis sobre María. El asunto, entonces, me parecía extraño, inaceptable. El hecho es que a Jesús se le encuentra en las calles, la Madre está en casa, en la discreción: se le conoce y se le ama cuando se alcanza bastante intimidad con el hijo para entrar donde Él habita.

Dos, en cualquier caso, son los desafíos que he intentado afrontar en estas más de 500 páginas: ante todo mostrar que es posible ser devotos marianos convencidos sin caer en una cierta retórica, en un cierto “devocionismo”. Mostrar, además, que dar lugar a la Virgen no es un hobby de creyentes sentimentales o ignorantes, sino una exigencia irrenunciable para todo creyente. Todo lo que la Iglesia ha dicho y dice sobre la Madre está, en realidad, al servicio de Cristo, indefensa de su humanidad y a la vez divinidad. La mariología” es, en realidad, “cristología”; sus dogmas no son sino confirmación y baluarte de los de su Hijo. Allí donde María ha sido olvidada, antes o después se ha desvanecido también Cristo.

Pregunta: ante las oleadas de secularización de las últimas tres décadas, la devoción mariana ha conservado muchísimas comunidades católicas; éstas, rezando el rosario, han mantenido fe y tradición. No obstante, también en algunos ámbitos católicos se contempla con suficiencia la devoción mariana, considerada antimoderna y demasiado tradicional. ¿Qué opina al respecto?

Respuesta: en estas Hipótesis de María me ocupo mucho de apariciones, aún limitándome a las reconocidas por la Iglesia. En las apariciones la Virgen continúa su vocación de madre que corre junto a los hijos en los momentos difíciles: desde el inicio de la modernidad es la fe misma la que está amenazada, la grey de los creyentes parece en peligro de dispersarse.

Las apariciones son una llamada, una sacudida, una confirmación, un afianzamiento. Acudo cuando puedo como peregrino, además de cómo estudioso, a los santuarios marianos europeos: allí encuentro a las multitudes que ya no acuden a sus parroquias, pero que son atraídas por aquellos lugares donde la presencia materna se ha manifestado. En Occidente el incremento de las peregrinaciones ha sido el único índice de signo positivo en una Iglesia donde todo disminuía, desde la participación en los sacramentos hasta las vocaciones.

La devoción mariana es actualmente tal vez el mayor recurso pastoral. Y no sé qué pensar de ciertos “clérigos intelectuales” que rechazan o hasta desprecian esta extraordinaria posibilidad. Pero, por fortuna, la persona normal no lee a los teólogos “adultos” y “críticos”, sino que sigue quedando fascinada ante la posibilidad de que en un santuario una Madre misericordiosa le espera.

Pregunta: históricamente la expansión de los cristianos se explica también gracias a una elevada concepción de la mujer respecto al mundo pagano. ¿Hasta qué punto la figura de María explica la concepción cristiana de la mujer? ¿Qué podría decir hoy María al movimiento por la emancipación de la mujer?

Respuesta: hace veinte años, tras unos días de coloquio con el prefecto del ex Santo Oficio, el cardenal Joseph Ratzinger, publicaba “Informe sobre la fe”. El futuro Benedicto XVI me decía que a la crisis de la mujer frecuentemente tan dolorosa para ella, los cristianos debían oponer un antídoto: María. En esa misma persona conviven las dos grandes vocaciones femeninas: la virginidad y la maternidad. Si es bien entendido, el culto mariano no sólo no es obstáculo, sino una ayuda preciosa para que las mujeres reencuentren un camino que valore verdaderamente el misterio de la feminidad”.

Sólo nos queda esperar la publicación de este nuevo libro en español. Pienso que será un deleite leerlo y, por qué no decir, meditarlo.

* El autor es sacerdote, miembro de la asociación de Derecho Pontificio Heraldos del Evangelio.

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