- Talleres artesanales con gran demanda de juegos pirotécnicos
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Monimbó acelera fabricación de pólvora
| Talleres artesanales con gran demanda de juegos pirotécnicos |
Miguel Flores
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MASAYA.- Unos 20 talleres ubicados en el barrio Monimbó aceleran la fabricación artesanal de juegos pirotécnicos para cubrir la alta demanda de cohetes, bombas y morteros de esta temporada, en que abundan las celebraciones por La Gritería, Navidad y fin de año.
Gilberto García Dávila, quien tiene 25 años de fabricar juegos pirotécnicos en Monimbó, dijo que desde diez días antes de la celebración de La Gritería, inicia la fabricación de cohetes, morteros, triquitraques, entre otros.
Cuenta García que el riesgo de la fabricación artesanal se da en el molido de la pólvora y el relleno de los carrizos de cohete, ya que la fricción puede ocasionar incendios, por lo que aplican medidas rústicas de protección como: tener a mano un barril de agua, sacos de tierras y arena.
MORTEROS RESTRINGIDOS
Lidia Medina, tiene 14 años de producir morteros, cohetes de luces y bombas, y en esta época alta, recibe muchos pedidos; aunque actualmente fabrican pocos morteros por la prohibición de la Policía de Masaya en elaborar el material explosivo, por los incidentes ocurridos en protestas pasadas donde los utilizan contra las personas.
En Monimbó, aproximadamente existen 20 talleres artesanales de juegos pirotécnicos, y en el taller La Estrella, de Lidia Medina, producen 20 gruesas de cohetes diarios (144 unidades), cohetillos unas 30 gruesas, toroencohetados a un precio de 120 córdobas, carga- cerradas tres córdobas la vara, a diario producen mil varas; y abastecen departamentos como: Matagalpa, Siuna, Jinotega, Bluefields, Chinandega, entre otros.
“Corremos el riesgo de un incendio al cortar las mechas con cuchillos y ya hemos tenido cuatro accidentes, un promedio de uno al año, sin ningún herido”, señaló Medina.
Dice que vende hasta diez mil córdobas diarios, principalmente en la víspera de las celebraciones marianas y Navidad, con eso paga a cada uno de los 30 trabajadores 700 córdobas a la semana.
SIN SEGURO
Ricardo Putoy, tiene 14 años de fabricar morteros, y aseguró que nunca ha sufrido quemaduras a pesar que hace una gruesa de morteros diarios (144 morteros), y recibe una paga de 120 córdobas diarios, y el riesgo que corre es cuando corta con cuchillo las mechas.
“La fábrica no me cubre ningún seguro médico y mucho menos un seguro de vida, y nadie me asegura indemnización, porque el taller no tiene la capacidad económica de pagarme un seguro, si llegara a pasarme algo mis dos hijos no recibirían ni un centavo”, apuntó.
Francisco Javier Salinas tiene 13 años de edad, y desde hace un año realiza labores de compactar pólvora en carrizos de cohetillos, por lo que percibe un salario de 120 córdobas a la semana, con un horario de las 7:30 a.m a 5:30 p.m.
Sus manos impregnadas de pólvora corren el riesgo de sufrir quemaduras si no tiene cuidado cuando perfora el carrizo con una especie de clavo martillado con un taco de madera.
SUPERVISIÓN DE BOMBEROS
Los bomberos de Masaya contabilizan 35 talleres artesanales de pólvora, los que se ubican principalmente en el barrio Monimbó, los que dicen inspeccionar diariamente para velar que se apliquen las medidas mínimas de seguridad como: mantener baldes de agua, arena y sacos de tierra, construcciones de bloques y buen estado de las instalaciones eléctricas. En esta temporada, aún no registran ninguna persona quemada.
Simeón Ñurinda, jefe de Seguridad Pública de Masaya, asegura que están vigilando los talleres y sus normas de seguridad y al momento no han cerrado ningún taller..
Agregó que el próximo año los talleres serán ubicados en las afueras de la ciudad, en un lugar que aún no ha sido definido, ya que la nueva la ley de armas establece que éstos deben estar aislados de los barrios.