- Juicio se reanuda hoy en Bagdad. Ex fiscal general gringo en su equipo defensor
BAGDAD/ AFP
El ex presidente iraquí Saddam Hussein, de 68 años, y siete altos cargos de su dictadura volverán a sentarse en el banquillo de los acusados el lunes, al reanudarse en Bagdad su juicio por la matanza de 148 aldeanos chiítas en Dujail en 1982.
La masacre de Dujail (al norte de Bagdad), ordenada tras un ataque al convoy en que se desplazaba el ex dictador, no es el único crimen atribuido al dictador depuesto pero es el primer expediente judicial contra él que completó el Alto Tribunal Penal iraquí.
Dujail es “el caso más fácil” ya que “todos los testigos están a disposición de la Corte e incluso hay un ‘CD’ (disco compacto) en el que se ve a Saddam ordenar la matanza”, señaló una fuente cercana al tribunal.
El juicio empezó el 19 de octubre y fue inmediatamente suspendido para permitir organizar la audiencia de los testigos.
Los ocho acusados pueden ser condenados a morir en la horca si la mayoría de los cinco jueces que integran el tribunal se pronuncia en este sentido.
Se prevén cuatro audiencias a partir del lunes pero también es posible que el proceso judicial vuelva a ser suspendido, para no perturbar la campaña electoral de los comicios generales del 15 de diciembre.
Uno de los grandes desafíos del Alto Tribunal será garantizar la seguridad de los testigos contra el ex dictador, en un país donde reina la violencia y la falta de seguridad y en el que dos de los abogados de la defensa fueron asesinados tras el comienzo del juicio.
“Cada testigo puede decidir si quiere mostrar su rostro o esconder su identidad de alguna forma” para proteger su anonimato, indicó una fuente estadounidense cercana a la Corte.
El temor por la seguridad es tal que los responsables del proceso se niegan a precisar cuántas personas han sido convocadas para testificar.
Al iniciarse el proceso, Saddam Hussein desafió al tribunal y se negó a responder a las preguntas del juez kurdo Rizkar Mohammed Amin, proclamándose presidente legítimo de Irak.
El ex dictador, capturado en diciembre de 2003, está detenido en una base estadounidense cerca del aeropuerto internacional de Bagdad.
Un testigo de la acusación, Wadah Ismail Al Cheij, ex responsable de una prisión durante el régimen de Saddam Hussein, ya prestó declaración en el hospital antes de fallecer.
DOS DEFENSORES FUERON ASESINADOS
Los abogados de la defensa habían sido invitados a participar en la declaración de este testigo, pero se negaron debido a un boicot para protestar contra la falta de seguridad personal después del asesinato de dos de ellos, en octubre y noviembre.
Un responsable estadounidense cercano al tribunal precisó el miércoles que se propuso un sistema de protección a los abogados que “en su mayoría han aceptado”.
Además, en los últimos días, los abogados de Saddam Hussein declararon su determinación a defender al ex dictador, pese a poner en peligro su vida.
“Nunca abandonaremos al presidente Saddam Hussein”, afirmó Issam Ghazzawi, portavoz del equipo de defensa del ex presidente, que tiene su base en Amán (Jordania).
BUSCARÁN APLAZAR EL JUICIO
Los abogados de Saddam Hussein tienen previsto solicitar el aplazamiento del juicio del presidente iraquí derrocado durante la audiencia prevista este lunes, declaró el domingo a la AFP Ziad Najdawi, miembro del equipo de la defensa, con sede en Amán.
El ex fiscal general estadounidense Ramsey Clark estará presente en el juicio para defender a Saddam Hussein, según el letrado.
“Ramsey Clark partió de Amán rumbo a Bagdad esta mañana con el ex ministro de Justicia de Qatar Najib al-Nuaimi y el abogado jordano Isam Ghazzawi. Tienen la intención de defender al presidente Saddam y pedir una postergación”, explicó ayer Najdawi.
GRUPOS ARMADOS EN CONTACTO CON GOBIERNO
Grupos armados iraquíes de obediencia islamita y baasista contactaron a la presidencia del país para iniciar un diálogo tras el llamamiento hecho por el jefe del Estado Jalal Talabani, declaró el sábado su consejero de seguridad nacional.
“Hemos recibido llamadas de personas que dicen pertenecer a grupos armados. Estas personas están en el oeste del país y al norte de Bagdad”, afirmó Wafik al Samarrai, refiriéndose principalmente a la provincia sunita rebelde de Al Anbar, al oeste de la capital.
“Dicen estar dispuestas a participar en el proceso político”, agregó precisando que se trata de iraquíes, no de extranjeros.
“Algunos son islámicos y otros baasistas”, dijo el responsable en referencia al Partido Baas, el movimiento político en el que se apoyaba la dictadura del depuesto presidente Saddam Hussein.
Talabani hizo el pasado fin de semana en El Cairo una oferta de diálogo a la guerrilla.
EL ALTO TRIBUNAL IRAQUÍ Y SU MISIÓN
El Alto Tribunal iraquí, que se denominó en un primer momento Tribunal especial iraquí, fue creado en diciembre de 2003 con fondos y asistencia jurídica de Estados Unidos.
Su cometido es juzgar a los dirigentes del antiguo régimen iraquí por crímenes contra la humanidad y de guerra, genocidio y otros delitos como dilapidación de los bienes del Estado.
Tras la matanza de Dujail, el Alto Tribunal tiene previsto examinar otros casos, como la represión de chiítas en 1991, el ataque con gases tóxicos a la aldea kurda de Halabja (noreste) en 1988, el desplazamiento forzado de 182,000 kurdos entre 1987 y 1988, la guerra contra Irán y la invasión de Kuwait, en 1990.
“SE SIGUE TORTURANDO EN IRAK”
El que fue primer ministro interino de Irak hasta abril pasado, el chiíta moderado Iyad Alaui, aseguró ayer en una entrevista que la violación de derechos humanos en su país es actualmente “igual o peor” que bajo el régimen del ex presidente, Saddam Hussein. “La gente está haciendo lo mismo que en los tiempos de Saddam o incluso cosas peores”, denuncia en declaraciones al periódico británico “The Observer”.
Según Alaui, que lideró el Gobierno interino iraquí desde mayo de 2004 hasta el pasado abril, la comparación no es exagerada: “Los ciudadanos se están acordando de los días de Saddam. Estamos viendo las mismas cosas que en su momento motivaron que lucháramos contra él”. Acusa a la Administración del primer ministro Ibrahim al-Yafari, surgido de las elecciones del pasado enero y en el cual no está representada la “Lista Iraquí” de Alaui, de connivencia con los abusos de los derechos humanos, y dice que la brutalidad de las nuevas fuerzas del orden es comparable a la de la antigua Policía secreta de Saddam Hussein.
“Nos enteramos de que hay Policía secreta y búnkers secretos donde se interroga a las personas. Muchos iraquíes mueren o son torturados durante los interrogatorios”, relata Alaui. “Incluso vemos tribunales Sharia, regidos por la ley islámica, que están juzgando y ejecutando a gente”, añade.
Las declaraciones de Alaui, que fue un gran aliado de la coalición liderada por Estados Unidos, coinciden con informaciones de que ese país podría plantearse retirar hasta 40,000 soldados el año próximo, cuando se supone que las fuerzas del orden iraquíes podrán tomar el control de la seguridad.
Londres/EFE