Deborah Robb Taylor
Roman, Times, serif»>Caribean notebook
Soplan vientos del norte
Deborah Robb Taylor
Corn Island inauguró la temporada de frentes fríos, la semana pasada, con un vendaval que se llevó varios techos. Comienza la época templada en la Costa, dijo el alcalde Alex Dixon. Las rachas de viento llegan hasta 50 kilómetros por hora y afectan a marineros inexpertos y a las familias que no pueden componer sus casas cuando termina la temporada de huracanes.
Ya se agotan las reservaciones de diciembre en la isla. Hay energía eléctrica 17 horas, (algunos establecimientos tienen generadores propios), pero las veladoras protegidas por las llamadas “hurricane lamps”, como se probó en la Casa Museo Judith Cunnigham en Bilwi, generan su propio clima: romántico.
En Bilwi también es difícil conseguir cupo en un hotel, si bien los líderes costeños que convergieron sobre la ciudad el 22 y el 23 siguen una agenda nada romántica. La reunión fue para consensuar una posición conjunta de la sociedad civil y autoridades de ambas regiones sobre la crisis energética y altos costos de transporte.
Para una gente con tanta diferencia entre sí, impresiona la velocidad con que cerraron filas .
El Caribe nicaragüense no se ve en el Plan Puebla-Panamá. El plan cubre inversiones para ampliar o construir puertos, aeropuertos y carreteras internacionales. La salida de la producción caribeña de Nicaragua a los mercados , se deberá hacer vía puerto ampliado en Limón, Costa Rica. Las inversiones en Nicaragua van para el Puerto de Corinto. “El Corredor del Atlántico cuando llega a Nicaragua termina en el Pacífico”, dijo el diputado del Parlacen, Francisco Campbell.
El Presupuesto General de la República 2006 contempla pequeños proyectos de mantenimiento de caminos en ambas regiones. “No le hemos podido conseguir novia al proyecto de pavimentación de Río Blanco-Bilwi”, se disculpó Humberto Cuadra, del Ministerio de Transporte y Infraestructura, refiriéndose a una falta de interés de organismos internacionales por la única carretera que va de una costa a la otra. “Hagamos 50 kilómetros por año, lo terminaríamos en seis años”, replicó Carlos Alemán, del Consejo Regional del Atlántico Norte.
El delegado del Instituto Nicaragüense de Electricidad (INE) se ruborizó ante su mapa de la electricidad en Nicaragua. Se divide en puntos rojos concesionados a Unión Fenosa y puntos azules denominados “otros”. No hay un solo punto rojo al oeste de la cordillera central —aunque Fenosa también tiene la concesión de Bluefields. No se explica porqué allá la tarifa , es más cara, dijo el delegado, “porque el INE estuvo decapitado”.
Gamelia Henríquez, presidente del Consejo de Ancianos de la comunidad mískita de San Jerónimo, dijo que “en mis tiempos el excedente del frijol estaba en los bolsillos de todos en nuestras comunidades. Manteníamos caminos con una fracción de lo que el MTI presupuesta, tenemos nuestra propia tecnología. Pero, ¿Qué hace el gobierno cuando habla con los donantes? Dice que sólo necesitamos excusados”. El diálogo, feroz pero franco, de la busca costeña por una agenda mínima contra la pobreza, es patrocinado por el Centro Humboldt y Kepa Finlandia. (Continuará).