Dr. Edmundo Mendieta G.
El artículo de Mario Vargas Llosa “La lucha con el ángel”, publicado en LA PRENSA del domingo 13 de noviembre, describe los murales de la iglesia de San Sulpicio en la ciudad de París, la cual ha sido transformada ahora en un sitio turístico por el éxito de la novela El código da Vinci. Algunos episodios de la novela se desarrollan en la iglesia.
La iglesia se encuentra en el VI arrodissement, la misma área de la Universidad de La Sorbona y el teatro Odeón, el segundo en importancia después de la Ópera, la estación del metro del mismo nombre y el Hotel Odeón, muy favorecido por los nicaragüenses.
La primera vez que vi la iglesia (1964) estaba con mi colega el doctor Bayardo Herrera (q.e.p.d.) que también hacía un curso de postgrado. Al ver las torres de San Sulpicio le hice notar la similitud con las de nuestra Catedral de Managua. Desde Luego, me dijo, y eso se debe a que monseñor Lezcano y Ortega estudió en el seminario de San Sulpicio y por eso dio órdenes al arquitecto de copiar las torres y el plano de esta ahora famosa iglesia.
Igualmente, mi inolvidable maestro, el presbítero Azarías H. Pallais, una de las gloria literarias de nuestra patria, decía que uno de los momentos trascendentales de su vida fue aquel en que en la iglesia de San Sulpicio, el Cardenal Arzobispo de París le impuso las manos, acto con el cual quedaba ordenado sacerdote. Ignoro si estos dos ilustres miembros de nuestra Iglesia hayan celebrado su primera misa en San Sulpicio, pero es muy probable que así haya sido.
He querido hacer del conocimiento de los managuas estos hechos históricos, ahora que se nos ha dado la buena nueva de la rehabilitación de la Catedral, en LA PRENSA del 19 de noviembre.