Diálogo urgente

Jorge Ulises González Briones Costa Rica es sin duda la oportunidad de empleo agrícola y doméstico para miles de jefes de familia nicas, opciones que aquí no existen. También para los ticos es una opción económica óptima, mano de obra barata y abundante, aunque esto ha generado un alto índice migratorio. El estereotipo del nicaragüense […]

Jorge Ulises González Briones

Costa Rica es sin duda la oportunidad de empleo agrícola y doméstico para miles de jefes de familia nicas, opciones que aquí no existen. También para los ticos es una opción económica óptima, mano de obra barata y abundante, aunque esto ha generado un alto índice migratorio.

El estereotipo del nicaragüense en este país es de mal educado, violento y sin las capacidades técnicas para aspirar a un puesto de trabajo que le permita sobrellevar y mantener la calidad de vida de Costa Rica. En las páginas de los medios de comunicación es común encontrar una nota relacionada a hechos violentos perpetrados por nicas. Ese es el común denominador.

La situación de los compatriotas en la frontera sur cada día está empeorando, sobre todo luego de la recién aprobada ley de migración costarricense que impone sanciones a los que dan albergue y trabajo a los nicas ilegales.

Como nicaragüense nunca pondré en entredicho la soberanía que tenemos sobre cada palmo de tierra, pero estoy seguro de que las posiciones antagónicas de cada uno de los países no contribuirá en nada a resolver la situación de los nicas en Costa Rica. Así como históricamente hemos tenido conflictos por el río San Juan, con la misma intensidad existen lazos culturales, económicos, laborales, los cuales no podemos obviar.

Es el momento de que nuestros representantes consideren la importancia de relación de ambos países. Es necesario un acuerdo migratorio que permita que nuestros compatriotas puedan trabajar y recibir un trato justo a través de instituciones como los ministerio del Trabajo, la renegociación de la deuda que se tiene con Costa Rica, un plan integral de manejo de los recursos naturales que existen entre ambas fronteras.

La salida a la tensa relación entre nicas y ticos es el diálogo, que se proponga una agenda donde se involucre la situación de los cientos de miles de nicaragüenses en ese país.

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