Anthony F. Vick
Como gran admirador de la lengua española, soy propietario del nuevo diccionario publicado por LA PRENSA recientemente.
Como a mí no me agradan muchas palabras ya en uso común en Nicaragua, busqué algunas de ellas en este diccionario y he encontrado que algunas de ellas existen y son aprobadas por la Real Academia Española. Hablo de unas técnicas y unas que me parecen hasta vulgares. Una de ellas es la palabra fulear, que está en uso en muchas gasolineras del país.
Al llegar a una gasolinera el otro día y pedir que me llenen el tanque, el despachador dijo: “Usted quiere ‘fulear’ su tanque”, yo contesté que no. Y me fui a otra gasolinera donde hablan mejor el idioma y donde no usaron esa palabra tan fea. Otras palabras que son usadas mucho, aquí, entre mecánicos, son “breke” por freno, y “cloche”, por embrague. Si existe una palabra castiza, por qué poner en uso un derivado del inglés.
La única de estas palabras que encontré en el mencionado diccionario, es “cloche”, que indica que es tomado del inglés, pero de “fulear” y de “breke” no encontré nada.